Todo lo que tenés que saber para disfrutar de una pasión que contagia cada vez más gente en la Argentina y el mundo.


Un par de espectaculares eclipses nos hicieron volver los ojos hacia la astronomía. La Argentina es un lugar privilegiado en el mundo para dejarte contagiar por esta pasión. Y acá te cuento cómo y dónde hacerlo.

Este año se cumplieron cinco décadas de la llegada del hombre a la Luna y la efeméride coincidió con varios fenómenos astronómicos que fuimos capaces de ver en nuestro país. Entre ellos se encuentran el eclipse total de luna que ocurrió en enero y el eclipse solar total que nos dejó el pasado mes de julio. Este último fue el mayor suceso astronómico esperado por los profesionales que se dedican a esta rama científica, así como también para miles de aficionados y curiosos, ya que no es algo común de ver. Consiste en que la Luna pasa entre la Tierra y el Sol, tapando por completo así la luz de la estrella. Y fue furor en nuestro país, creando un impulso muy grande a la actividad astronómica argentina, porque este es uno de los lugares del mundo donde mejor se pudo apreciar el fenómeno.

La astronomía mueve millones de personas a nivel mundial. Y que por lo menos una franja de la Argentina sea uno de los lugares privilegiados en donde se sucedieron los últimos hechos astronómicos más importantes provocó un boom de visitantes. Equipos completos de científicos se alojaron en nuestro país y reservaron en hoteles, posadas o hostels tanto en San Juan, San Luis, La Rioja, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, con un año de anticipación. En base a esto cada vez son más las provincias que se esfuerzan por promover esta ciencia y no solo por la visita extranjera y nacional que atrae sino también por el crecimiento científico que implica su desarrollo.

El avance tecnológico acercó la astronomía a la gente común.

Conjuntamente el número de asociaciones, complejos y observatorios crece constantemente, según me comentó Gabriel Brichetto, docente y vocal titular en la comisión directiva de la Asociación Argentina Amigos de la Astronomía (AAAA). Son muchas las personas que se acercan a ellos con la idea de formar sus propios observatorios en las localidades donde viven. Y desde dicha asociación, que fomenta la difusión astronómica y el conocimiento del cielo, siempre están dispuestos a ayudar a cualquiera que quiera darle un impulso al estudio de los astros.

De hecho las personas pueden visitar la asociación y realizar actividades variadas, como seguir un asteroide o calcular el brillo de una estrella binaria. Y lo que es mejor: no hace falta ser experto, cualquier persona puede asociarse, lo que importa son las ganas de aprender que tengas. “Hay gente que viene a armar su propio telescopio, otros que se dedican a observar por el mero placer que es observar, y algunos se dedican a la astrometría o a dar visitas guiadas a la comunidad” agregó el docente.

1.000.000 de turistas durante todo el año ->El “astroturismo” no hace más que crecer. Se considera una actividad de tipo hobby pero también de índole científica y permite poner valor a recursos naturales, culturas, paisajes y elementos asociados a la astronomía.

Hablando con Gabriel, que más allá de trabajar hace años en la asociación es un aficionado y amante de la astronomía, me sorprendió saber que esta ciencia incluye a todo el mundo, basta tan solo salir al aire libre y mirar para arriba, mirar el cielo. Así empezó todo siglos atrás, con curiosidad, con alguna persona que miró el cielo y se empezó a hacer preguntas al respecto. Esto quiere decir que cualquiera puede hacer astronomía, ya sea de manera profesional o de forma aficionada, y ya sea en un complejo astronómico o en tu propia casa.

Teniendo en cuenta esto podemos decir que hay muchas formas de pararse frente a esta ciencia, desde mirar un eclipse hasta sentarse a mirar la luna o las estrellas desde donde estés. Creo que esta es de las cosas más lindas que tiene esta disciplina, que nos invita a todos a participar desde el lugar y el tiempo que podamos. Esto hace más fácil el acercamiento de las personas a ella, ya que esta ciencia crece gracias a la gente, que es la que le está dando más visibilidad al interesarse. Y según apreció Gabriel, este fenómeno es global, y la astronomía dejó de ser algo oscuro y lejano para pasar a ser un interrogante por el que todos se preguntan.

(Photo by Ariel MARINKOVIC / AFP)

Además una de las cosas que recalcó fue que parte del cambio, e interés, que se da en la astronomía tiene que ver con el avance y sofisticación que tienen los instrumentos que utilizan. Con ellos se logra una facilidad para transmitir imágenes del cielo que antes no había. “Hoy es más fácil adquirir una imagen directa de un telescopio y pasarla a una pantalla, antes tenías que revelarlas, procesarlas y demás. Ahora se transmiten cosas en vivo, como los eclipses” dijo Gabriel. Todo este avance tecnológico hace que la difusión de las mismas sea mucho más rápida y masiva, llegando así a cualquier parte del mundo.

Nosotros en Argentina tenemos la suerte de contar con una posición estratégica, baja contaminación lumínica y la infraestructura técnica necesaria para poder desarrollarnos en el ámbito astronómico y aprovechar al máximo las cosas que se pueden ver. Y además de contar con todo esto podemos decir que nuestros científicos son reconocidos a nivel mundial. Esto no es una novedad y de hecho en el país son varias las universidades que dictan la carrera de astronomía, geofísica o ciencias afines. Algunas de ellas son: la Universidad de La Plata, la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Córdoba o la Universidad Nacional de San Juan.

“La astronomía tiene la particularidad de ser de esas ciencias que tiene ciertas cosas que se relacionan con lo profesional, pero que pueden hacerlas aficionados” me cuenta Gabriel. Ahora, ¿cómo puede uno ingresar en este mundo científico? Para observar no se necesita nada más que ganas, pero si querés ir más a fondo con el tema podes acercarte a los observatorios y comenzar a mirar a través de un telescopio por ejemplo.

Lo que pude notar hablando con gente de la asociación es que tanto ellos como los de los demás complejos astronómicos están dispuestos a abrirle las puertas a cualquiera que quiera aprender un poco sobre la inmensidad del cielo. Algunos de los lugares más reconocidos en nuestro país con respecto a la materia son: la ya nombrada Asociación Argentina Amigos de la Astronomía, el Complejo Astronómico el Leoncito y el Observatorio Astronómico Félix Aguilar en San Juan; el Observatorio Astronómico de Córdoba; el Observatorio Astronómico de La Plata, entre otros.

Cuando era chica me llevaron como un paseo de la escuela al Planetario Galileo Galilei. No recuerdo por completo la visita porque ya pasó mucho tiempo, pero lo que sí no me voy a olvidar es haber visto la luna como si estuviera increíblemente cerca de ella. Me pareció impresionante y aunque si bien no me dediqué a la astronomía profesional, de vez en cuando me gusta volver y descubrir cosas nuevas que quizás en las visitas anteriores se me pasaron. Además, si bien el planetario es distinto al observatorio, es sumamente enriquecedor ya que por ejemplo se puede simular el cielo de hace mil años, o una muestra perfectamente representada de lo que es un eclipse.

Así que anotá porque el próximo evento astronómico es en diciembre del 2020 y los fanáticos ya han reservado la fecha. Se tratará de un eclipse total de sol que será posible observar desde Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay. Y, según se predice, Argentina será donde durará más.

Jorge Sahade: ​el pionero cordobés que se enamoró de nuestras estrellas

Investigando un poco sobre esta ciencia me encontré con la figura de Jorge Sahade. Este cordobés fue el tercer graduado de la Carrera de Ciencias Astronómicas en el país, obteniendo su título en la Universidad de La Plata. Hablando con su nieto pude tener una mejor visión de lo que fue la extensa carrera de este profesional. En el año 1943 se recibe de Doctor en Ciencias Astronómicas y Conexas, y recibe una beca para ir a estudiar a Estados Unidos. Esto no es un dato menor ya que gracias a las amistades que hace allí va a poder luego impulsar la construcción del telescopio que hoy en día sigue siendo el de mayor apertura en la Argentina. Este está ubicado en el complejo astronómico “El Leoncito”, en San Juan, y lleva el nombre de Jorge Sahade en honor a quien lo impulsó. Entre los cargos más importantes que ocupó se encuentra el de ser el primer director latinoamericano de la Unión Astronómica internacional, y uno de los fundadores y primer director del Instituto de Astronomía y Física del Espacio.





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