Tres de los cuatro imputados por la venta de certificados y licencias de conducir falsas en Rosario fueron condenados este lunes a 3 años de prisión efectiva. La pena fue dictada en el marco de un procedimiento abreviado en el que reconocieron su responsabilidad como integrantes de una asociación ilícita y otros delitos.

La organización fue desbaratada en mayo luego de que una víctima acudiera a las autoridades y se acordara la compra de un carnet apócrifo. La trampa tendida entonces permitió a los investigadores allanar la casa de Franco Fabián Negro, a quien identificaron como el encargado de confeccionar los documentos truchos. En su domicilio en La República al 6400 encontraron una impresora, plásticos y celulares.

Según la evidencia recabada por la fiscal Juliana González, Melisa Samanta Negro y Alan Nahuel Rosales se hacían cargo de buscar potenciales clientes y organizar la distribución del material. La cuarta persona involucrada se hacía cargo del reparto en el último eslabón de esa cadena. A cambio cobraban $7.000 para cerrar la operación.

La organización imprimía licencias falsas en plástico.

El Ministerio Público de la Acusación (MPA) estableció que la banda no sólo ofrecía carnets falsos. También reproducían de manera ilegal el Certificado Único Habilitante para Circulación (CUHC).

El acuerdo entre las partes fue homologado por el juez Román Lanzón y contempla el decomiso en favor del Estado provincial de los bienes y elementos que utilizaban los imputados. Entre ellos se cuenta un automóvil Chery Fulwin gris. La pena de prisión fue dictada en relación a los delitos de estafa y defraudación especial en perjuicio de la administración pública -ambos en grado de tentativa- asociación ilícita, falsificación material e ideológica de documento público agravado.