La localidad de Río Grande es la única ciudad patagónica admitida en el Pacto de Milán. El evento se realiza del 19 al 21 de octubre en Barcelona, España y participan 215 ciudades de todo el mundo. Se trata de un evento alienado a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) con el que avanzar hacia una alimentación sostenible que haga frente a la emergencia climática.

El evento se realiza del 19 al 21 de octubre en Barcelona, España y participan 215 ciudades de todo el mundo.

Este Pacto es el primer protocolo internacional que anima a las ciudades a desarrollar sistemas alimentarios sostenibles que garanticen alimentos saludables y accesibles a toda su población, proteger la biodiversidad y reducir el desperdicio de alimentos.

Se focalizó como eje central de gestión al trabajo que se lleva adelante con el objetivo de avanzar a una transición hacia la “Soberanía Alimentaria”, generar alimentos frescos, sanos y seguros, con mano de obra local y bajo sistemas productivos amigables con el medio ambiente.

También se generó un debate en vivo con oradores de distintas partes del mundo, como India, Mozambique, Indonesia, Inglaterra y España sobre la importancia del intercambio de experiencias en el ámbito de la producción agroecológica de alimentos y perspectivas en base al desarrollo de políticas alimentarias urbanas.

Al respecto, desde la Secretaria de Desarrollo Economico y Ambiente de Río Grande aseguraron que es un hecho histórico para la ciudad la participación en tan prestigioso evento. Es la quinta ciudad del país en adherirse al Pacto, la única de la Patagonia, y es la primera vez que se logra exponer el modelo agroproductivo al mundo.

¿Qué es el pacto de Milán?

En este tratado voluntario firman las ciudades que se comprometen a trabajar en el desarrollo de sistemas alimentarios sostenibles, inclusivos, resilientes, seguros y diversificados en un marco de acción basado en los derechos. El objetivo es la reducción de los desperdicios de alimentos, la preservación de la biodiversidad y, al mismo tiempo, la mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático.