El día lunes, el gobierno provincial elevó un comunicado afirmando: “Las actividades relacionadas con el rubro discotecas y boliches no están permitidas, su habilitación infringe la ley vigente y quedará sujeta a las sanciones que prevé la misma”. Esta prohibición le significó a la Municipalidad de Río Cuarto dar marcha atrás a una de sus últimas flexibilizaciones.

“Expresamente conforme a esta normativa, se prohíbe la actividad de discotecas y boliches, no están habilitados. De tal manera que, obviamente, Río Cuarto va a cumplir esa prohibición. Por normativa ajena al ámbito local, debe ser cumplida”, indicó a Puntal el fiscal municipal, Ricardo Muñoz. Y confirmó que, desde este fin de semana, los locales bailables no volverán a abrir.

Cuando Río Cuarto dio luz verde a la actividad en boliches -que duró sólo un fin de semana-, el gobierno provincial sólo había recomendado el cese de esta actividad. Pero esta normativa no da lugar a autonomías municipales. “Con esta normativa se modifica, y ahora no hay posibilidad de habilitar. No hay una recomendación, sino una expresa prohibición”, explicó Muñoz.

La decisión que tomó en su momento Río Cuarto, tuvo efectos mucho más allá de la localidad, ya que intendentes y jefes comunales de la provincia empezaron a recibir reclamos de bolicheros para avanzar con las flexibilizaciones. Ante este panorama, desde el gobierno provincial, no dejaron margen a dudas y los boliches deberán esperar, al menos, hasta el 31 de marzo -según fijó el COE- para poder abrir sus puertas nuevamente.