Tenía tres años de pena por un robo y estaba con la condicional, pero ahora deberá cumplir su paso por las rejas al haber sido condenado a un año de prisión por violar la cuarentena y protagonizar un escándalo en su detención, en la Comisaría de Huinca Renancó.

Es la historia de Marcelo Sebastián Oga, de 34 años, quién gozaba de la libertad cuando decidió incumplir el aislamiento obligatorio y se rehusó a la autoridad, al momento de su detención, lo que le valió una condena por violación de medidas adoptadas para impedir la propagación de una epidemia, desobediencia a la autoridad, lesiones leves y daño.

Esta nueva pena se suma a la de tres años que había recibido por un robo a mano armada, castigo que tendrá que cumplir de manera efectiva, según el fallo dictado ayer, publicó el diario Puntal, este jueves.

El detenido admitió los hechos que se le imputaban, frente al juez Carlos González Castellanos de la Cámara Segunda del Crimen y fue a un juicio abreviado, al que asistió de manera remota desde una oficina del Servicio Penitenciario Número 6.

Al final del breve juicio de este miércoles, se resolvió unificar la condena a tres años de cárcel, de cumplimiento estricto y sin beneficios, en un acuerdo alcanzado por su abogado defensor, José Strumía de la Asesoría Letrada de primer turno, y el fiscal de Cámara, Julio Rivero.

El 17 de mayo de 2020, Oga se presentó en la Departamental General Roca, donde se encontraba el exmarido de su pareja, al que amenazó delante de los policías.

Enfurecido por la disputa que su pareja y el ex tienen en torno a la tenencia de sus hijos, Oga quiso agredir al hombre y en su furia le dio un golpe de puño a una de las policías que intentaba calmarlo.

La cosa no terminó allí, ya que al ser echado a la calle por los agentes, Oga causó destrozos al Fiat Duna del ex marido de su pareja, por lo que fue arrestado de inmediato.