El día de ayer, Nancy Trejo, subsecretaria de Salud de la provincia de Chaco, indicó que los hospitales Perrando en Resistencia y 4 de julio en Sáenz Peña están a punto de saturarse. De esta manera, el 90% de las camas para terapia a pacientes con COVID-19 se encuentra ocupado.

Según Trejo, el gobierno provincial realiza labores para añadir camas y así incrementar la capacidad del sistema sanitario, a la vez que se contratan médicos que se ocupen de las unidades de terapia intensiva.

La subsecretaria subrayó, en una entrevista radial, que el Ejecutivo está enfocado en redirigir pacientes con dolencias distintas al Coronavirus, con lo cual priorizan pacientes de cáncer. “Claramente la patología oncológica no se puede postergar”, indicó la funcionaria, a la vez que comentó que otras patologías podrían no ser trasladadas a causa de la ocupación de camas.

“Estamos trabajando para ver cuáles son las patologías que pueden quedar en espera, aquellas que no se puedan complicar si pasan unos días” mencionó Trejo a la vez que aseguró que no se suspenderán cirugías de urgencia.

Saturación de la salud privada

En este contexto, los sanatorios privados han visto una incluso mayor ocupación de camas. Al respecto, José Uriona, director del Sanatorio Palacio, comentó la semana pasada que “primero fue lento, pero ahora se ha intensificado la velocidad de ocupación”.

En cuanto al porqué de esto, el director del sanatorio argumentó que “el sector privado es el sector que atiende gente que tiene un recurso económico algo mayor que le permite tener movilidad en viajes, al exterior o a ciudades del interior que han tenido mayor presencia viral de estas cepas nuevas”.

“Estas personas son las que primero tienen contacto con el virus y por eso es esta gente la que tiene su enfermedad y por eso los privados tenemos mayor saturación de capacidad de camas en esta primera situación”, continuó Uriona, a la vez que añadió: “lógicamente, una vez el privado se sature va a tener un arrastre al sector público”.