“Esto no es broma. Soy el Papa Francisco”. Esas fueron las primeras palabras que escuchó Patricia Suppo, el pasado domingo, a las 10.47. El llamado fue para consolar a la mujer de María Juana, a cuyo marido -Héctor Cornalis- asesinaron el pasado 16 de abril y por el cual se encuentran detenidas tres personas.

Yo la voz la conocí. Pero para mí era una broma”, declaró Patricia y agregó que el Sumo Pontífice le contó que le escribieron una carta, una compañera suya: Anabelia Frandino. “Ahí me di cuenta: no era una broma, porque no podía saber nombres”, dijo y agregó: “Es un gesto que habla de él como persona. Yo lo tomo también como un signo de Héctor”.

“Fue casualidad que atendiese, porque yo no atiendo las llamadas privadas, porque me quisieron hacer una estafa telefónica. Estaba remoloneando, todavía”, declaró a Radio María Juana. "

“Fueron muchas emociones juntas”, agregó y llamó a su hija para que también escuche. “Fue una charla cortita. Pero tan sencilla, tan humilde... Me dijo que estaba rezando mucho, que nos habían pasado muchas cosas. Que estaba rezando para darnos fortaleza. ‘Es impensable que en un pueblo chiquito pasen estas cosas’, me dijo”, añadió Patricia recientemente, recompuesta de coronavirus.

El domingo pasado se llegó a cabo una nueva marcha en la comunidad de María Juana, la cuarta en reclamo de justicia por el asesinato de su marido. También entienden que hay una injusticia en la causa por la cual su hijo, Ramiro, se encuentra detenido con prisión preventiva, por una causa por violencia de género.

“Le pedí que no se canse de rezar por nosotros, que estábamos recibiendo mucho apoyo del pueblo. Me dijo que iba a seguir rezando por mi familia y por mi hijo”, concluyó.