Delvis Bodoira, precandidato a concejal por Rafaela en serio, ingresó en la mañana de este lunes en el Concejo Municipal un proyecto de ordenanza que busca reducir la invasión de cartelería de campaña en la ciudad. Considera que debe haber un mayor control en este aspecto y que el excesivo uso de este método tradicional afecta directamente al medio ambiente y a la población en general.

De esta manera el joven abogado comenzó a poner en práctica uno de los proyectos que tiene para la ciudad, en respaldo de una Rafaela más sustentable y fiel a su tema central de campaña: “prioridades”.

El proyecto presentado en el Concejo Municipal plantea la necesidad de implementar mejoras vinculadas con las actividades realizadas durante las campañas electorales que hasta aquí se realizan a través de letreros y carteles situados en la vía pública.

Bodoira, que tiene como referente político al Diputado provincial Juan Argañaraz, se refirió al respecto de la ordenanza que promueve y expresó: “con la ordenanza buscamos preservar todos los espacios públicos de nuestra Ciudad y al mismo tiempo lograr la responsabilidad de los candidatos y espacios políticos con la ecología y así también la disminución de la contaminación visual y el mejoramiento de la estética de la Ciudad”.

Delvis aprovechó la oportunidad para llamar a la reflexión sobre la importancia de reducir los gastos exorbitantes en cartelería en los tiempos que vivimos y comentó, “Sin dudas estas restricciones le darán a los candidatos una mayor equidad desde el aspecto de visibilidad política, creemos que si queremos que la gente vote a conciencia, las reglas de juego deben ser parejas para todos, el poner límites le dará a los candidatos independientes una visibilidad similar a la de los partidos tradicionales, y ni hablar que estaremos generando un ahorro económico notable”.

Por último, y no menos importante otro de los puntos evaluados al momento de esta regulación propuesta, es la reducción de situaciones de potencial peligro ante la posibilidad de que los carteles sean desprendidos y arrastrados a causa de vientos y/o tormentas fuertes que pudieran “desatarse”, lo que, a su vez, podría provocar obstrucciones y/o accidentes de tránsito.