El abogado Carlos Farías Demaldé confirmó en la mañana de este lunes que no se preservó la escena del abuso sexual en el Colegio San José, en este caso, un baño. También que las cámaras de seguridad no guardaron las imágenes por “falta de una batería que me dicen que cuesta 50 pesos” y que tampoco funcionaba el registro biométrico, que certifica quien ingresaba o no al establecimiento San José. De esta forma, solo queda una planilla como registro de quienes estaban.

Asimismo, tampoco se preservó lo que se supone que es la escena del crimen: uno de los baños de la institución. Es decir, lo continuaron usando como si nada.

“El intendente municipal se mostró colaborador desde el punto de vista local y también con un encuentro con el obispado. También puso a diposición la cuestión técnica e informática por las imágenes de las cámaras”, dijo a la salida del Palacio Municipal, luego del encuentro con el intendente Luis Castellano.

Respecto de los registros de videovigilancia, indicó que “lo que conozco es lo que me dijeron los padres, porque todavía no tuvimos acceso al legajo. Esta mañana nos presentamos como querellantes. Hasta el momento, no se comunicaron las fiscales”. Igualmente, manifestó que “los familiares nos dijeron que los registros fílmicos no funcionaban. Nos anoticiamos que el ingreso biométrico se había roto la semana anterior. Nos llama la atención la clase de falencias que tenía el establecimiento. Esperemos poder confirmar que se trató de una falla y no de un ocultamiento al proceso investigativo”.

En declaraciones a FM Galena, Farías Demaldé dijo que las dificultades en las cámaras de seguridad no se dieron la semana pasada, sino que venían desde junio. “Era cambiar una batería. Creo que el costo era de 50 pesos. Entonces, grababa por encima por cada hora. Ya llevamos más de 100 horas desde que ocurrió el hecho”, indicó.

“El representante legal del Colegio les había dicho a los padres que estaban las imágenes. El mismo dice que las imágenes se encuentran y que las están revisando desde el Cuerpo Directivo. Por eso nos llama la atención estas situaciones que sieron con el devenir de los días. No podíamos hablar de un encubrimiento, pero si de un entorpecimiento. Si se que las cámaras no funcionan, no puedo decir que ya fueron aportadas a la fiscalía. Es muy lamentable escuchar de un representante legal estas declaraciones y que después se compruebe que no es así. No sé como tomarlo”, completó.

El ingreso biométrico se rompió la semana pasada. Tampoco podemos contar con un registro fehaciente para saber quienes estaban, a que hora ingresaron y se retiraron. Solo hay una planilla que se completa a mano, que no tiene seriedad”, completó.

“No se tomaron recaudos en el lugar de los hechos. Esa es una de las cuestiones que también nos llama la atención. No se cerró el baño, no estoy diciendo la escuela. Usted sabe que las pruebas que no se reúnen en el momento, después no tienen validez”, dijo Farías Demaldé.

Es decir: no queda ninguna prueba probatoria tecnológica, solamente quedará la posibilidad de resguardarse en los testimonios.