Un día como hoy, en todo el mundo, se celebra el Día Mundial de la Radio. Fue una decisión tomada por la ONU en el año 2012 y se escogió el 13 de febrero para celebrarlo, por ser el día en que se creó la Radio de las Naciones Unidas en 1946. Pablo Fellipelli, Locutor, Periodista y Músico de nuestra ciudad, brinda su testimonio en un día como hoy.

Pablo Fellipelli, es Director de la radio FM La 20, y nos habla cómo comenzó el primer medio en la ciudad. “Lo comienza mi papá desde joven, siempre le gustó todo lo que tiene que ver con los medios de comunicación y comienza con lo que fue la propaladora en Pérez”. Fellipelli explica que todavía, en algunos pueblos del interior del país quedan los parlantes y alguna torre. “Así se empieza, en los años 50 y se extiende hasta los 80″, apuntó.

Luis Fellipelli, gran referente de los medios en nuestra ciudad

En el día mundial de la radio se recuerda a Luis Fellipelli (Facebook)

Pablo relata que su padre, Luis Fellipelli, ya no sigue con la propaladora por motivos laborales. Cabe recordar a Luis Fellipelli como gran referente de los medios de comunicación local, porque salió al aire durante diez años con el programa “Pérez, su gente y sus inquietudes”, en el Telecable Pérez. Después del cable, se pensó que la ciudad tenía que tener algo gratuito, y por eso se puso la radio.

Fellipelli hace un poco de historia y nos cuenta las distintas etapas de este medio de comunicación. “Después la propaladora se transforma en radio de circuito cerrado y de allí lo que es frecuencia modulada a finales de los 80 y primeros años de los 90. En Pérez decidimos poner la FM en 1996. Desde allí marcamos lo que fue la radio en nuestra ciudad”.

Cualquiera puede escuchar la radio desde un auto, en la casa

“La fecha que hoy se celebra, es a nivel mundial porque nosotros tenemos la fecha nacional que es el 27 de agosto, día de la primera transmisión radial en la Argentina”, aclaró Fellipelli. A pesar de los continuos avances tecnológicos, se mantiene en el tiempo: “parecía que la radio se moría cuando salió la televisión, luego internet y sin embargo se ve cada vez más el poder que tiene la radio y la pandemia lo ha demostrado porque se han dado clases a través de este medio”.

Pablo pone de ejemplo lo sucedido con el Colegio Nuestra Señora de Fátima. Los chicos en época escolar iban a leer a los abuelos del geriátrico y con la pandemia, para que no se corte, se hizo a través de la radio. “Se favorecieron no solo los abuelos sino toda la comunidad y eso se sostuvo durante todo el año junto a docentes, alumnos y directivos de la escuela”, remarcó.

Pablo Fellipelli da su testimonio en el día mundial de la radio (Facebook)

Me gustó toda la vida la radio, el problema mío era la timidez. Siempre lo cuento porque soy muy tímido, me costó mucho, es más, fui a rendir el examen de ingreso en el año 1997 para ingresar a la carrera de locutor y estuve terriblemente descompuesto, para mí era una tortura ir a presentarme a un examen de ingreso”. Después de contar que no aprobó el primer examen y recién con el segundo logra ingresar, recuerda las vueltas que da la vida porque “tengo la alegría de poder dar clases en el Instituto ISET 18, en el cual me recibí, teniendo a cargo una de las materias más importantes que es la práctica de radio”.

¿Cómo alentaría a los jóvenes de Pérez si quieren estudiar esa carrera? “Les diría una frase que tomo de un autor que leí en la facultad, cuando hice la Licenciatura en Periodismo, Kapuscinski, el habla de que para ser un buen periodista, primero hay que ser buena persona. En todas las profesiones hay que ser buena persona, para después ser un buen profesional”. Lo importante explica Fellipelli, es “hacer lo que te gusta, es la satisfacción más grande. Trato de ser lo mejor que puedo y habrá gente que me quiera y gente que no me quiera, pero la idea siempre es mantener una balanza y tratar de ser buenas personas”, aconsejó el locutor.

Ante la pregunta sobre porqué piensa que puede haber gente que no lo quiera, agregó: “siempre pasa eso, y es normal en los medios y más en una localidad como la nuestra que en su momento fue chica, ahora es mucho más grande, pero cuando empezamos nosotros era chica, y se comenta y siempre está el “rum rum”. Uno le abre las puertas a todos y cada uno tiene su forma de expresarse”, se sinceró.

“A los chicos hay que incentivarlos para que estudien lo que les guste. Que prueben porque uno a los 18 años está muy perdido. Yo terminé quinto año y no sabía qué quería seguir. Estudié Técnico Electrónico y me di cuenta que la electrónica no era para mí. Estudié música y también me dediqué a la carrera militar”, se ríe. “Me di cuenta que no era lo mío. Uno se puede equivocar, no mucho porque sino te agarra la vejez. Cada uno tiene una misión en la vida y cuando uno la descubre, ves que podés hacer un bien y me parece que ahí tenés un círculo perfecto”, finalizó.