Todo niño sueña con superpoderes como tener la capcidad de volar o de lanzar fuego

con las manos.

En mi caso, de pequeño, quería ser Aquaman.

Pero al crecer entendí que, en un mundo como este, son otros los superpoderes.

La bondad, la honestidad, la constancia, la solidaridad.

Son dones increíbles y no tan fáciles de encontrar.

Que a veces este mundo parece frío.

Y uno tiende a pensar que el bien venció al mal.

Pero no es así, todavía queda gente con superpoderes.

Aún hay gente de luz que no deja de iluminar hasta en la más profunda oscuridad.

Lo importante es que sepas que, ningún superhéroe dejó de luchar por muy difícil que

se haya puesto.

Ser buena persona.

Ser solidario.

Tener empatía.

Ser sincero.

Saber pedir perdón y disculpar.

Tratar con cariño a los demás.

Son todos superpoderes.

De los más increíbles y fundamentales.

No deberías dejarlos de lado por sentir que hay otros valores en la sociedad.

Que de todas las historias de héroes en ninguna fue fácil lo de combatir el mal.

Tu superpoder es seguir siendo luz aún cuando todo lo demás sea oscuridad.

Que mientras haya gente buena dispuesta a luchar, siempre va a haber esperanza.

Y si me preguntas cuál es el mío, te contestaría sin dudar que es la lealtad.

Pues, tal vez no pueda controlar los mares pero jamás abandonaría a quienes quiero de verdad.

Buen domingo,

A