Son 42.195 metros, muchos metros para recorrer en y desde diferentes formas, ya sea en auto, en bici o corriendo como en mi caso y el de quienes forman parte de esta pasión. La distancia es lo que menos tengo en consideración, lo relevante del momento es la cantidad de interrogantes que pueden surgir en tu mente en ese espacio, que has decidido ocupar para estar a solas contigo, nadie lo hará por vos porque quien se posicionó en la línea de largada, eres tú.

¿Qué me llevó a esto? Un desafío personal, es lo más probable, somos seres de constante exigencia, somos del grupo que siempre quiere superar su propia expectativa, no la de nadie, ni la de quienes nos miran o admiran, tengo casi la certeza que no pasa por ahí , ni por el orgullo, sólo se trata de ser. Expresar en esos pocos más de 42 kilómetros un objetivo a cumplir a vencer, controlar y dominar, dicen los que saben que el MARATON es 50/50 mente y cuerpo.

La mente primero: te llevará varios meses, entrenar el evento, te lo plantearás y abandonarás la carrera una y otra vez, antes de hacer el maratón, cuando la fatiga te supere y los músculos cansados por el entrenamiento te hacen saber que va a ser difícil. Te pondrás metas a medida que vayas entrenando. Estar en el podio, hacer menos de tres horas, completar el circuito con los días y meses acumulado, estos momentos cambiarán el orden en la lista pero la permanencia y constancia es lo que te define.

El cuerpo es lo segundo, él ya sabe que lo llevarás al límite, cada día le has pedido un poco más, un kilómetro más, un entrenamiento más, lo preparaste para la fatiga, para la resistencia a una distancia que será desafiante. Ha llegado el momento y estás ahí, previo al comienzo de la competencia, la línea de largada bajos tus pies, la mente juega, planteándote variantes amplias, desde las más rebuscadas hasta las más simples, si hiciste bien los entrenamientos, si diste lo máximo de ti, si te alimentaste bien, si me dolerá algo en el camino, la verdad ya sabes que buscará mil y una maneras de derrotarte o hacerte pasar un mal rato.

Pero ya sabes que siempre es así, ella juega y tú la desafías, la pelea es entre ella y vos, nadie más. Sólo 195 metros, ya no me queda nada, la sensación de autosuficiencia me desborda, la tarea fue bien hecha, los dolores no importan, mi cuerpo igual quiere más límite, llevar mi cuerpo al próximo nivel de dolor, buscando un escalón más en el rendimiento, suena extraño, puede que sí. Es materia solo para entendidos, aquellos que saben que están al límite de su esfuerzo, en todos los aspectos, no solo deportivo, circunstancias de la vida también, el exigirse un poco más cada día , no importa tu nivel, ni edad, ni condición. Establecerte metas, ya te destaca y te pone en el camino de los que queremos ser, diferentes, audaces , desafiantes, exigentes.

No he podido tomar líquidos en el recorrido, eso hace que mi estado de deshidratación sea un poco más acentuado que el del resto de los atletas. Lo entrené así, normal para mí. Mi deseo es cumplir un objetivo. Han pasado los kilómetros casi sin darme cuenta, controlé mi mente al punto tal, de no saber ni querer sentir donde estaba, la concentración me ha llevado a estar fuera del evento, colocándome lugares maravillosos, objetivos diversos, dedicando cada kilómetro a alguien en quien he pensado, en personas que llevo en mi corazón. ¡Clasifiqué para los Juegos Olímpicos en Beijing 2008!

  • Tiempo: 2.35.04 horas
  • Decimotercer lugar lugar femenino MARATON DE NEW YORK
  • MEJOR ATLETA DE HABLA HISPANA.
  • Segunda mejor marca ranking permanente de maratón 2007 (tiempo que permanecía por 12

años)

  • Cuarta mejor marca en el ranking argentino permanente de maratón 2019

Lucha por tus objetivos, supera tus limites, desafía tu mente, tú lo puedes lograr