Emilia Radichi es entrerriana, oriunda de Villa Hernandarias y docente. Hasta hace poco trabajaba como maestra de idioma y preceptora en la Escuela del Centenario de Paraná, ganaba 25 mil pesos y pagaba la mitad de alquiler; "No sé cómo hacía, te juro", reconoce.

El presente de la docente entrerriana de 36 años es otro desde hace 14 meses cuando llegó a Estados Unidos "Sin ninguna expectativa, me inscribí el 18 de septiembre de 2018 al programa de Participate Learning y, para mi sorpresa, al otro día tuve una respuesta y así empecé una serie de entrevistas. Fui pasando etapas hasta que tuve una última reunión en la que debía improvisar una clase, algo sencillo y casero, y como quien no quiere la cosa conseguí ser una de las diez docentes argentinas que llegamos a aquí, a Estados Unidos, el año pasado", contó a Clarín.

Madre de Sophia, de 9 años, Emilia nunca había salido del país. "Interiormente tenía mucho miedo. Mis miedos eran muchos, pero sobre todo era no estar a la altura de las circunstancias, porque sabía que trabajar en Estados Unidos exige mucho. Pero nos vinimos con mi hija y acá estamos felices".

Emilia Radichi en la escuela donde trabaja y adonde su hija de 9 años asiste a clases

Sobre su decisión, la entrerriana cuenta: "Veo las noticias de Argentina y cada vez estoy más convencida de la decisión tomada. Me pone triste ver cómo están las cosas allá, no entiendo cómo volvemos a vivir las mismas cosas de siempre. Ahora hay polémica con el comienzo de las clases, acá eso no pasa, no existe ese tipo de huelgas o marchas docentes. Me encontré con una realidad tan completamente distinta que cuesta dimensionar cómo podía vivir antes".

Sin embargo, Emilia reconoce que "no es una vida color de rosa, ojo, me costó mucho adaptarme junto con mi hija, pero una vez que enganchamos el ritmo, listo, estamos muy instaladas y espero poder seguir acá. Imaginate que la tranquilidad que se respira... No sólo no viví ningún hecho de inseguridad, sino que no vi ni leí nada al respecto. Mi hija juega sola o con otros chicos en la vereda, podemos salir a la noche sin ningún drama y yo vivo económicamente bien, ganando 3.800 dólares al mes que hasta me permite ahorrar".

A nivel educativo, Emilia dice que la experiencia que está atravesando en Estados Unidos es incomparable con la Argentina. "Yo enseño español en la escuela Farmington Woods, a unos 25 minutos en auto de donde vivo. Allí estoy en un aula donde hay tecnología de punta, desde un proyector digital, hasta ipads y notebooks para cada alumno, brindadas por el estado, calefacción y aire acondicionado, pisos alfombrados... ¿Se entiende? Yo en Paraná estaba en una buena escuela, pero con todas las carencias de la educación argentina".