En una nueva columna para Vía Paraná; el boxeador nos brinda su opinión acerca del cierre de los gimnasios y las restricciones a las actividades deportivas en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus.


Quizás el punto de vista de los que deciden, buscando tomar la mejor decisión, es a veces erróneo. El gimnasio, la actividad física y muchas veces los deportes son vistos como medios para obtener resultados estéticos en nuestro físico.

Desde esa visión (y creo que esta vez prevalece este punto de vista en las decisiones tomadas), se ignora el beneficio que la actividad física produce en la persona que la realiza. La salud física, pero sobre la todo la mental se ven afectadas por el encierro y el temor que genera la pandemia; también nuestro ánimo, pudiendo quizás llevarnos en el peor de los casos hasta la depresión. Sin ser exagerado, es una posibilidad.

También tenemos el punto de vista laboral, quienes se dedican a dictar entrenamientos y actividades, se han visto perjudicados trágicamente y si bien por medio de un Decreto, al que todos debemos obedecer, se contradice con lo que la propia constitución dice.

Consultando previamente mi amigo “Geroge” (Franco A.), reconocido abogado de nuestra ciudad, me da su punto de vista jurídico, basándose en lo que dice el Artículo 14 de nuestra Constitución donde en pocas palabras el Estado debe garantizar que el trabajo y ejercicio de toda industria lícita goce de protección constitucional.

Entonces, teniendo en cuenta los importantes beneficios que tiene en la salud la actividad física, y que la Constitución avala a quienes la adoptan como trabajo lícito, por qué no esta visto con buenos ojos la apertura regular de los gimnasios y centros de entrenamientos o deportivos, ¿Será acaso solo por un errado punto de vista ?




Comentarios