En Oberá las ferias francas siguieron trabajando casi normalmente durante la cuarentena, siempre con las precauciones del caso para evitar la propagación del Covid-19, pero las ventas se vieron disminuidas por la menor presencia de compradores, publicó este jueves Meridiano 55.

Es que debido a la cuarentena también está limitada la participación de los colonos mayores, algunos envían sus hijos, pero otros directamente no pueden llegar. Por otro lado, la circulación de personas de acuerdo a terminación de DNI, que rige en Oberá por decisión del intendente Carlos Fernández, afectó directamente a las ventas, ya que los sábados, día de mayor presencia de feriantes y clientes, no todos pueden salir.

"Seguimos trabajando tranquilos con todos los protocolos, pero menos feriantes, las personas mayores no pueden venir, por eso afecta la cantidad. Algunos pueden mandar sus hijos, pero no todos. Los días sábados son los de mayor presencia tanto de feriantes como de clientes", explicó Claudia Wisnieski a Meridiano 55.

La productora afirmó además que muchos de los compradores integran los grupos de riesgo y que por ese motivo dejaron de ir. "Nosotros estamos tranquilos dentro de todo, pero la salida por número de DNI nos afecta y sobre todo la posibilidad de venta", afirmó.