Sobrefacturación, apropiación de terrenos, y aprovechamiento del servicio de empresas proveedoras de la Cooperativa Eléctrica de Oberá (CELO), son algunas de las maniobras de enriqueceimiento ilegal que Gustavo Gabriel Avancini atribuyó a su padre, exgerente de la cooperativa obereña.

Gustavo, ex empleado de la CELO, señaló que su padre Armando Avancini, ahora radicado en Buenos Aires, se enriqueció con la CELO en declaraciones al programa "Mejor hablar de ciertas cosas". A raíz de esta denuncia mediática, el Presidente y el Síndico de la CELO fueron a la justicia para investigue tal denuncia del hijo de Avancini.

El hijo señaló que su padre Armando Avancini armaba contrataciones ficticias, vendía inmuebles de la cooperativa a través de corredores inmobiliarios y cobraba sobreprecios en los servicios prestados por proveedores. Puso como ejemplo a los "macheteros" (contratados en forma independiente por la cooperativa para realizar tareas de limpieza y desmalezamiento debajo de las líneas rurales y urbanas).

Gustavo denunció que su padre obligaba a a sobrefacturar a los macheteros quedándose con la mitad de lo que les pagaba la CELO. También pagaba las facturas de los servicios que presta la CELO, de agua y luz, a los punteros políticos de los barrios para que lo voten, y les regalaba pan dulce y sidras. Todo con dinero de la cooperativa.

Agregó que su padre Armando se quedó con terrenos adyacentes al Parque Termal y que su casa fue construida por la empresa Sigma de Posadas, a la que se pagaban sobrefacturaciones. Gustavo dijo que sale a denunciar ahora para que la gente no se equivoque al votar.

La CELO informó que el presidente y el síndico de la CELO, Pedro Helge Andersson y Miguel Ángel Debiluk, presentaron una denuncia penal ante la Fiscalía de Instrucción N° 2 de Oberá. Denunciaron la presunta comisión de delitos que comprometen la imagen, los bienes y el patrimonio de la cooperativa.