Debido a la ola de calor en la provincia el área de comercio en Mendoza optó por instaurar un “horario de verano” en muchos de los locales del Centro. Muchos de ellos cierran durante la siesta debido a las altas temperaturas, pero no todos adhieren.

La ola de calor hizo que muchas actividades que teníamos como nuestra vida cotidiana se pospusieran a los días de menos calor. Una de las actividades que se dejaron de hacer con manos frecuencia es la de asistir a comercios que no son de primera necesidad como los negocios de zapatos, de ropa, entre otros.

Por la baja de consumidores en los locales céntricos muchos negocios decidieron cerrar sus puestas durante la siesta que es, generalmente, cuando más altas temperaturas se presentan en la provincia.

Instaurando el “horario de verano” varios negocio del centro mendocino cierran sus puertas a las 13 y vuelven abrir a as 16. Sin embargo, no todos se adhirieron a esta decisión colectiva comercial, algunos continúan respetando el decreto del Gobernador sobre el horario corrido a pesar de tener pocas ventas durante esa franja horaria.

Comerciantes suelen cerrar sus puertas en el centro de Mendoza por el calor en la siesta. Foto: José Gutierrez

Varios de los comerciantes que decidieron cerrar sus puertas en la siesta aseguran que es una medida momentánea y que es sobre todo para el turismo en la provincia. “Recién abrimos las puertas a las 16 porque a las 19 las personas comienzan aparecer en el centro”, dijeron de un comercio a un noticiero local.

La opinión de los mendocinos

Mediante un sondeo realizado por redes sociales varios mendocinos están de acuerdo con la decisión de cerrar las puertas de los comercios en la siesta, pero genera confusión que no estén los horarios unificados. “Esta semana hacen más de 35° en la tarde, no creo que alguien quiera venir a probarse ropa con ese calor”, indicaron a Vía Mendoza.

Muchos en sus comentarios contemplaban y tenían en cuenta la vida personal de las personas que trabajan en el área de comercio. “Estas personas también tienen familias y necesitan tiempo para estar con ellas. No es lo mismo llegar a las 20 a tu casa porque cerraste el local a las 19, que llegar a las 22 porque cerraste a las 21″, indicó uno de los participantes.