Hernán Agüero (28) es un mendocino fanático del Tomba pero por esas cosas de la vida tuvo que radicarse en Córdoba para dejar salir y desarrollar su otra gran pasión, los aviones de Caza y Bombardeo de la Fuerza Aérea Argentina.

Hernán es piloto y está en la provincia mediterránea con su pareja y el hijo para poder concluir la especialidad con los aviones TC6 Texan.

Hernán Agüero, un fanático de Godoy Cruz en la tierra y el cielo.

Oriundo de Godoy Cruz, Agüero supo amalgamar sus amores, el fútbol y volar aviones de caza y su identificación cuando surca los aires a gran velocidad lo dice todo: “Tomba”.

Al cabo de cuatro años en la escuela de aviación militar, Hernán se recibió de oficial de la Fuerza Aérea en 2015 pero luego dio un paso más y pudo especializarse en los Caza y Bombardeo que era su sueño. Y lo cumplió: “Me recibí en el Texan y previamente volé Tecnam y Grob, dos aviones que se encuentran en Córdoba en la escuela de aviación militar y los cuales disfruté. Pero el Texan era el objetivo”, sostuvo.

El piloto comparte sus dos pasiones, los aviones y el Tomba, con su hijo Benedetto. El pequeño luce los colores tombinos en cada ocasión compartida con su papá. “Es el club que amo. Mi papá me llevó de bebé a la cancha, así que trato de hacer lo mismo con Benedetto”, aseguró.

-¿Cuándo venís a Mendoza vas a la cancha?

-Siempre que puedo voy y de visitante cuando dejan ir. En Copa Argentina siempre iba. Intento no perder oportunidad de alentar.

-¿En Córdoba vas a Belgrano, Talleres o Instituto?

-Fui un par de veces porque me llevaron mis compañeros, pero no es lo mismo que ir a ver al Tomba.

-Siempre hay chicaneadas, ¿tenés compañeros que te cargan?

-Si, la mayoría (risas) y de todos los equipos, porque tengo compañeros de todo el país.

-Cómo zafar de eso...

-Soy el único tombino, pero igual los de Talleres son los únicos de Primera, así que los de Belgrano siempre pierden en las chicaneadas.

Como todo hincha que está lejos, es un tombino con costumbre y ceremonia para ver los partidos. Aunque después, los resultados rompan con la armonía, según contó. “Siempre me preparo bien, con una picada y algo para tomar mientras espero el partido. Siento muchas cosas cuando los veo jugar, nostalgia, sobre todo. Pero no me los pierdo, siempre los sigo”.

Y con respecto a este campeonato “la verdad vamos muy mal pero bueno, hay que alentar al equipo. Ojalá que empiecen a poner al “Morro” (García) de titular”, tiró sonriendo. El piloto es uno de los pocos argentinos privilegiado de volar sobre nuestra hermosa geografía, con esas máquinas perfectas. Y para él, este sueño se cumplió, sólo queda otro que se sigue postergando pero que no está bajo su responsabilidad. Quiere ver al Deportido Godoy Cruz Antonio Tomba campeón, “campeón de primera”, como dice la canción.

Para cerrar, quisimos saber si se subiría a un Pampa, pero con el fin de que algún día regrese a su tierra. Hernán confió que le “encantaría volver a Mendoza algún día, pero por ahora no. Ojalá pueda volar un Pampa, pero será en algún momento más adelante”, concluyó.

*Este texto fue publicado originalmente por Los Andes. Se reproduce aquí con la autorización correspondiente.