Dos jóvenes estudiantes mendocinas protagonizaron una brutal pelea a la salida de una escuela de la Ciudad de Mendoza. Toda la situación fue registrada por otro estudiante y el video ya circula en las redes. Preocupa cada vez más la violencia escolar que va en aumento entre adolescentes, quienes no miden sus actos y posibles consecuencias.

El hecho tuvo lugar el miércoles de la semana pasada y las protagonistas son dos jóvenes que asisten al Colegio General Las Heras, ubicado en calle Montecaseros a metros del Área Fundacional, quienes comenzaron una pelea a pocos metros del establecimiento educativo.

La pelea, que comenzó con gritos e insultos, derivó en empujones, tirones de pelo, golpes de puño y patadas. Mientras a su alrededor, otros chicos que presenciaron la pelea alentaban a que esta situación continúe, pidiendo más golpes y más violencia, sin tener en cuenta las posibles consecuencias.

Lejos de intervenir y de separarlas, sus compañeros y otros estudianetes que fueron testigos de la pelea, filmaron el momento y compartieron en redes o por Whatsapp.

En las imágenes se puede ver que las estudiantes mantienen una fuerte discusión y a causa de empujones, las dos terminan en el piso. Lo que no las frenó a continuar con los golpes, cada vez más bruscos y enzañados.

Preocupa el aumento de la violencia entre jóvenes

Todo parece indicar que el caso de Fernando Báez Sosa o de otros tantos jóvenes no hicieron recapacitar a la juventud que aún busca “solucionar” problemas a las piñas o patadas, sin medir el peligro.

En Mendoza, a fines de marzo ocurrió un hecho similar en Lavalle. Allí también dos chicas se golpearon a la salida de la escuela y una de ellas quedó tendido en el suelo, casi incosciente.

En ese hecho puntual, las autoridades de la escuela intervinieron y hasta tuvieron que darles charlas de prenvención de violencia.

Pero si bien trascendieron las imágenes de estos dos casos puntuales, porque se hicieron virales, los adolescentes describen las peleas entre pares a la salida de la escuela como una práctica habital, que suele verse seguido una vez que termina el horario escolar.