Este sábado, y tras 8 meses de estar cerrados por la pandemia de coronavirus, reabrieron los casinos de la provincia. A pesar de que abrían a partir de las 10 de la mañana, desde primera hora comenzaron a verse largas colas de personas esperando para ingresar.

Con barbijos y ropa cómoda, así se veían las largas filas de mendocinos que frecuentan este tipo de espacios de ocio y de recreación. Es más, en algunos casos los trabajadores indicaron que, desde las 7 empezaron a llegar los primeros que aguardaban poder ingresar.

Esta semana, el Gobierno de Rodolfo Suarez habilitó la actividad de las las máquinas tragamonedas con los protocolos de distanciamiento social e higiene para desalentar los contagios por Ccovid-19. "Por decreto del gobernador se reabre la actividad de casinos en toda la provincia de Mendoza. Empezará la actividad este sábado 14 a las 10 de la mañana. Será aplicando un estricto protocolo sanitario aprobado por el ministerio de salud de la provincia", dijo la funcionaria, Ilda López y agregó que la capacidad ocupacional será de un 30% del parque de máquinas con un máximo de 120 personas.

Los mendocinos se acercaron masivamente a las salas de juego en el día de apertura de los casinos.

Sin embargo, y tras la expectativa de esta nueva medida, los mendocinos se dirigieron hacia los principales casinos de la provincia de Mendoza. Largas filas de personas fueron vistas en la mañana de este sábado para poder ingresar a los diferentes establecimientos.

Siguiendo las guías sanitarias, la habilitación de la actividad se hizo con una ocupación reducida a un 30% y un máximo de 120 personas en las salas de mayor capacidad.

No estará permitida la circulación dentro de la sala ni las cortesías para asegurar el uso del barbijo en todo momento. También se deberá mantener la distancia social de 2 metros entre personas.

Además de la limpieza de las máquinas una vez que se retira un jugador, se hará desinfecciones generales cada una hora y se mantendrán los espacios ventilados.

En el ingreso los protocolos de higiene de manos y uso del barbijo se cumplieron sin problemas.

La recomendación es que los mayores de 65 años, comprendidos en los grupos de riesgo, no asistan.

Con esta apertura se espera, además, volver a recaudar los fondos que son destinados a diversos programas del Gobierno local. Fuentes Los Andes y El Sol