La violencia inundó Las Heras y el final fue la muerte de Maximiliano Alejandro Flores. El hombre de 33 años recibió una golpiza por parte de los vecinos que hicieron justicia por mano propia porque no soportaron más que ataque salvajemente a la pareja. En medio de todo, un efectivo que estaba de guardia en la casa de la mujer herida también sufrió los embates de Flores y terminó con fractura.

Si bien se pensó que el linchamiento de los vecinos desencadenó la muerte del hombre violento, el informe preliminar de la necropsia reveló que no murió por los golpes recibidos sino por broncoaspiración o por un paro cardíaco.

La historia de violencia y muerte comentó el viernes por la noche. Alrededor de las 23 un desesperado llamado al 911 pedía la ayuda de la Policía en una vivienda en Paso Hondo al 3.200.

La víctima de 30 años denunciaba que su marido la había golpeado, lo que fue constatado por los uniformados una vez en el lugar.

Pero la intervención de las fuerzas de seguridad no logró calmar a Maximiliano Alejandro Flores, quien en un intento por escapar de su domicilio quiso quitarle el arma reglamentaria a uno de los efectivos. No lo logró pero sí consiguió fugarse sin ser aprehendido.

Por orden judicial, un policía quedó asignado a la custodia de la víctima en la vivienda.

La tensa calma duró sólo un par de horas. A las 4.30 de ayer Flores apareció nuevamente en la casa. Continuaba actuando de forma violenta y usó su potente y corpulenta humanidad para agredir al policía de consigna e intentar ingresar al domicilio.

Fuentes de la pesquisa detallaron que el uniformado que custodiaba a la mujer sufrió la fractura de uno de sus tobillos por la agresión de Flores. Al verse superado en fuerza, el agente pidió refuerzos.

Pero los vecinos se habían percatado de la situación y sabían que Flores "era muy violento", según declararon luego a las fuentes consultadas. Además, creen que estaba bajo los efectos de estupefacientes y alcohol. "Era muy grandote y estaba sumamente violento", explicaron fuentes policiales.

Según las primeras averiguaciones, vecinos que conocían la situación no duraron en atacar a Flores para "hacer justicia". Mientras Flores recibía golpes de puño y patadas, llegaron los refuerzos policiales, que lograron esposarlo antes de que se descompensara.

El hombre fue trasladado en un móvil al hospital Carrillo pero llegó sin vida.

No murió por los golpes

El cadáver de Maximiliano Flores fue luego remitido el Cuerpo Médico Forense. En horas de la tarde de ayer el resultado preliminar de la necropsia permitió a los investigadores saber que no falleció a causa de los golpes recibidos. "Se habría broncoaspirado o sufrido un paro cardíaco", adelantaron quienes investigan los hechos.

Además habrá que esperar el resultado del informe toxicológico que posibilitará determinar si había consumido alguna sustancia.

En las imágenes captadas por las cámaras de los móviles policiales no se observa una muchedumbre atacar a Flores. Ello puede facilitar el reconocimiento de quienes lo golpearon.

“No hubo ningún disparo”, aportaron también allegados a la investigación.

La Justicia determinará el grado de responsabilidad tanto de vecinos como de los efectivos que intervinieron, aunque hasta ayer por la noche no había imputados por el hecho.

*Este texto fue publicado originalmente por Los Andes. Se reproduce aquí con la autorización correspondiente.