Oficialistas y opositores coincidieron en que se escuchó el pedido de una gran parte de la sociedad mendocina tras la decisión del gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez, de pedir el viernes en la noche la derogación de la Ley 9.209 que permitía el uso de sustancias químicas como el cianuro para la explotación minera, y que modificaba la antigua ley 7.722.

Suarez dijo en conferencia de prensa que luego de escuchar a los intendentes tomó la decisión de enviar a la Legislatura la derogación y agregó que "si bien esta ley es legal, evidentemente no tiene la legitimidad del pueblo". La decisión del Gobernador fue bien recibido tanto por el oficialismo como por dirigentes de la oposición.

El intendente oficialista de Las Heras, Daniel Orozco, destacó "la decisión de Rodolfo (Suárez) porque escuchó muy bien al pueblo, y porque entendió que no había licencia social". Por su parte, el ministro de Economía, Enrique Vaquié, dijo que "esto fue una enseñanza para todos y para la gente también, que este es un gobierno que escucha a la sociedad".

El intendente de Maipú del Partido Justicialista,Matías Stevanato, dijo que: "Esta noticia va llevar paz a muchas familias que estaban preocupadas, sabemos que esta ley había generado mucha incertidumbre, la gente salió a la calle, el gobernador escuchó y nosotros, los intendentes del peronismo, trajimos ese reclamo de la asamblea del agua y gracias a dios el Gobernador escuchó y derogó la ley". 

Entre los intendentes presentes en el anuncio estuvo la jefa comunal de Santa Rosa, Flor Destéfanis, quien fue elegida Reina de la Vendimia en 2010 y tuvo una fuerte participación en las redes sociales contra la ley. "Celebramos este consenso político de escuchar el reclamo de las calles y derogar esta ley. Podemos terminar este año en paz", destacó la intendenta.