Un pequeño de solo 4 años protagonizó uno de los actos más tiernos que ha recibido el jefe comunal. Lichi es su apodo y por pedido familiar se preservará su identidad, este jovencito escribió una carta porque quería saber cuándo iba poder visitar estos nuevos juegos.

El lunes pasado, en Maipú se inauguró el nuevo sector para que niños y niñas jueguen en la plaza 12 de Febrero. La remodelación llevó bastante tiempo, pero los juegos hechos con materiales reciclados lucen muy llamativos para los infantes.

Previo a la apertura del espacio, Lichi quien vive en Maipú junto a su mamá y hermano, envió una carta al intendente Matías Stevanato. En ella consultaba cuándo iban a abrir la plaza para poder disfrutar de “los juegos más grandes de todos”, expresa el niño.

El boceto de la carta que luego escribieron a mano. Foto: Mamá de Lichi

Según comenta la madre de Lisandro, el menor pasa todos los días por la zona de la plaza cuando van y vuelven del colegio. Cada vez que pasaba, el infante preguntaba que cuándo iba a poder jugar ahí y su mamá le dio la idea de preguntar a alguien que supiera.

Así fue que la mamá y el nene redactaron un escrito para sacar esta gran duda. El tierno mensaje preguntó su inquietud y saludo al intendente con un “choque los 5″, saludo habitual de Lichi.

Cómo incentivó la madre el amor por estos espacios

Lisandro es un niño, que al igual que otros, vive su realidad a través del juego. Los primeros espacios que conoció cuando era chico era nuestra casa, la de los abuelos y la plaza”, comenta la mujer.

Con una enseñanza a base de la conciencia y la decirle la verdad al niño, la madre de este pequeño promueve el juego en espacios verdes, como la arboleda que hay en la plaza López Rivas que está cerca de donde ellos viven.

Imagen ilustrativa de niño jugando.

Lichi tuvo sus primeros contactos con otros niños y aprendió a sociabilizar gracias a los espacios públicos y de juego. Esto se vio muy afectado cuando por la pandemia se ordenó el cierre de los juegos.

El menor no entendía por qué no podía ir a jugar como era de costumbre, por eso cuando vio estos enormes y coloridos juegos sentía la necesidad de conocerlos.

Un día me lo dijo y le dije, ok, voy a escribirla ahora y me la voy a enviar. Cuando lleguemos del jardín la paso en un papel, vos haces un dibujito y se la llevamos al intendente”, agrega.

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La carta fue recibida por Stevanato, quien invitó a Lisandro y a su familia al día de la apertura de los juegos. Era tanta la ansiedad por conocer este lugar que el niño veía entre las maderas que lo cubrían para poder espiar.

El logro fue de la mama y su hijo, lograron lo que tanto ansiaba el menor y pudo por fin jugar en los juegos más grandes que había visto, según él.