Charly Olivera alias Chamano es un artista lasherino que hace murales para contar una historia en las paredes de diversos puntos de Mendoza. Sus obras las crea basándose en elementos naturales y utiliza herramientas poco convencionales para sus trabajos.

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El artista se dedica a pintar murales desde el 2010 con compañeros de la facultad. “Todo comenzó cuando nos animamos a pintar en un zanjón. Para esa ocasión usamos cal como pintura. Para lograr color le agregamos ferrite”, comentó el artista a Vía Mendoza.

“En ese momento no sabíamos nada de pintar una pared, pero estaban las ganas de expresar toda la creatividad que teníamos para dar por eso empezamos”, indicó. Desde ese momento el artista no paró de pintar hasta la actualidad.

Realizaba murales de manera aislada que le daban ganas de pintar con amigos en diferentes espacios como la habitación de alguien, la calle o zanjoneadas con otros artistas urbanos. Poco a poco llegaron oportunidades de crear arte cada vez más grandes. “Me enamoré de pintar paredes, me fui perfeccionando y poniendo serio con el asunto, ya no era solo un hobbie”, señaló.

El artista lasherino llena de colores las calles de Mendoza.

“El arte debería estar en todos lados, es la creación humana más pura que hay, no miente, comparte cultura, historia y una visión de maneras muy exóticas, inesperadas y únicas. Pinto de colores porque el gris del cemento me deprime, y con solo una pisca de color, el día de cualquiera puede ser mas brillante”, expresó el artista respecto a que lo moviliza para crear.

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Respecto a sus obras a él artista le gusta contar una historia en cada uno de sus murales. “Me gusta que tenga un porqué, que hable del dolor, de alegría, miseria o grandeza”, aseguró.

A Chamano le gusta trabajar generalmente con elementos orgánicos, de hecho asegura que no se identifica con lo elementos artificiales. “Siempre disfruté de improvisar con los materiales con los que cuento, eso fue uno de los motivos que dio origen al nuevo estilo que estoy haciendo”, dijo.

El artista se autodenomina como un dibujante de nacimiento, siempre con alguna idea para hacer. Del mismo modo lo hace con la música, haciendo ruiditos con la boca, cantando, tocando la guitarra, batería o lo que fuere. “Me encanta esos momentos cuando la magia sucede, tan efímera, y hermosa”, concluyó.