En la mañana del jueves, el Intendente le entregó al Papa argentino una copia del telegrama que en el año 1973 el entonces sacerdote jesuita Mario Bergoglio envió al obispo riojano saludándolo y apoyándolo ante los problemas que enfrentaba en su labor pastoral.

El ahora sumo pontífice manifestó recordar aquellos episodios, y apreció también el libro de autoría del Dr. Pedro Goyochea que relata la carta que el Papa de esa época -Pablo VI- le enviará al pastor de nuestra diócesis.

En una amena y extendida charla, cuyo motivo principal giró en torno a la figura de Monseñor Angelelli y su pronta beatificación. En la oportunidad el Jefe Comunal le regaló una imagen del Divino Niño Jesús Alcalde al Sumo Pontífice.

En otra parte de la charla, el Intendente riojano le obsequió al Papa Francisco una hermosa imagen en cerámica del Niño Jesús Alcalde, vestido con los atuendos que lo caracterizan, realizada en el taller del artista riojano Dionisio Díaz. Al ver la imagen, el jefe de la Iglesia Católica bromeó sobre el clima de nuestra tierra al momento de celebrarse el Tinkunaco, demostrando estar perfectamente al tanto sobre nuestras tradiciones.

También Paredes Urquiza le llevó un producto típico de la localidad de Pituil, una grapa anisada, "la mejor del mundo" según un distendido Francisco, que dispensó varios minutos al encuentro. El mismo finalizó con un emotivo abrazo, con los saludos y bendiciones enviados al pueblo riojano.