El caso del colectivo de larga distancia que partió la semana pasada desde Jujuy hacia Buenos Aires trasladando a ciudadanos de diferentes nacionalidades para que allí emprendan el regreso a sus respectivos países, provocó una controversia que escaló hasta reproches cruzados entre las Embajadas de Perú y de Colombia, con el Gobierno de la Provincia.

El entredicho, que incluyó reclamos de las autoridades jujeñas a ambas representaciones diplomáticas por el cobro de los gastos afrontados para atender a los peruanos y colombianos que permanecieron en cuarentena en La Quiaca, dio lugar a la intervención de la Cancillería argentina.

El efe de gabinete de la Cancillería, Guillermo Justo Cháves (d), junto al ministro Felipe Solá.

En efecto, el jefe de gabinete del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Guillermo Justo Cháves, envió una carta al secretario provincial de Relaciones Internacionales, Pablo Palomares, y al secretario de Turismo, Diego Valdecantos, en la que les solicita "tener presente que el planteo de un reclamo a un Estado extranjero" es competencia del Poder Ejecutivo Nacional.

La comunicación oficial es consecuencia del planteo elevado por la Provincia al embajador John Peter Camino Cannock reclamando al Perú "el reembolso de una serie de gastos vinculados a nacionales de ese país en el marco de las medidas excepcionales adoptadas en razón de la pandemia COVID-19."

Invocando mandatos constitucionales y la vigencia de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, Cháves requirió a los funcionarios jujeños "que en el caso de plantearse este tipo de situación, se remita a este Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto todo reclamo que la provincia estime tener en relación con un Estado extranjero."

El Gobierno provincial difundió algunos de los mensajes intercambiados con diplomáticos peruanos.

Después que ambas embajadas negaran públicamente haber acordado con el Gobierno de Jujuy que se harían cargo de sus compatriotas una vez que llegaran a la CABA, el gobernador Gerardo Morales reclamó a Perú y Colombia -con duros términos como "ingratitud" y "miserable"-, el pago de los gastos que debió afrontar la Provincia para atender a sus ciudadanos que debieron cumplir con el aislamiento obligatorio en la fronteriza La Quiaca.

El mandatario confirmó que los representantes de esos países "estaban en pleno conocimiento de tal situación" y que "los traslados se efectivizaron por pedido de estos" a Buenos Aires para su repatriación.

Molesto por la posición asumida por el embajador Camino Cannock y su par de Colombia, Álvaro Pava Camelo, Morales les envió respectivas "solicitudes de reconocimiento de gastos a fin de recuperar las erogaciones que demandaron la estadía, la cuarentena, la alimentación, el cuidado sanitario y el traslado" de los ciudadanos de esas naciones.

El cobro de $85.600.- que reclama el Gobierno de Jujuy a la Embajada del Perú en Argentina.

A través de sus redes sociales, el Gobernador afirmó que "somos un pueblo solidario con cualquier ciudadano del mundo, en particular con los hermanos peruanos", pero advirtió que la representación oficial "miente y denota ingratitud para con el pueblo jujeño".

Al mismo tiempo dijo que se remitió a Camino Cannock "todos los gastos que le ocasionaron al Gobierno de Jujuy los ciudadanos peruanos durante su estadía en nuestra provincia, más el costo por el traslado a Buenos Aires, para el correspondiente reintegro" y exigió "inmediata cancelación" de esos gastos "ya que tenemos una situación económica difícil, como en el mundo, y no nos sobra nada".

También Morales dirigió una carta abierta al embajador Pava Camelo, en la cual lamentó que "adopte una actitud de militante político opositor al gobierno de Jujuy o a Jujuy".

La carta del Embajador colombiano dirigida al Gobernador de Jujuy.

"Lo que dice usted en su carta, que se ocupó de difundir por los medios de comunicación, antes que hacérmela llegar personalmente, tiene muchas mentiras más allá de la mala intención", sostuvo Morales, a la par de asegurar que "el que quiso desentenderse de sus connacionales es usted y su Embajada".

En ese sentido, le recordó que "parte de su equipo expresó a parte de mi equipo que la Embajada quería que sus compatriotas se queden en La Quiaca para que cuando se levante la cuarentena sigan a dedo o como puedan a su país porque la Embajada no se podía hacer cargo".

La "factura" por los gastos de los ciudadanos colombianos asciende a $445.400.-.

Entonces, "como su equipo sabe, mi Secretario de Integración Regional y Relaciones Internacionales expresó que esa actitud, la de usted y su equipo, era inhumana. A lo que yo agrego que su actitud y la de su Embajada es una actitud miserable".

Por lo tanto, al igual que a Perú, le exigió que "reintegre a Jujuy todos los gastos incurridos en sus compatriotas porque son responsabilidad suya, no mía".