El Conurbano bonaerense es terreno fértil para la sorpresa permanente. Para lo increíble. Para ampliar los límites de la imaginación más lúcida. Donde el drama, los milagros y los personajes pintorescos conforman un vitral multicolor por el que es imposible aburrirse. Entonces, con ese preámbulo tan real para quienes lo habitan, no podía el Gran Buenos Aires privarse de tener su propio superhéroe.

El emergente de una casta de justicieros que ni Marvel ni DC Comics vislumbraron, pero aun así va a llegar al cine. Algunos, tal vez muchos, con sorna lo observan como uno de tantos bizarros que pueden deambular en estos lares. Él elige llamarse Capitán Menganno. Con ese nombre salía ataviado con su indumentaria a patrullar las calles, pero también se propuso motorizar gestas solidarias y hasta dejar un legado.

Es ese señor con documento nacional de identidad argentino que quiso ayudar a tanta gente tantas veces, el que hoy pide una mano. El DNI de marras lo presenta como Oscar Natalio Lefosse. Tiene 51 años y, con esa edad, ya es un efectivo retirado de la Policía Federal y la pandemia no lo trató bien.

Menganno empezó a dejar su estela en 2010 en La Matanza, cuando vivía en Aldo Bonzi. Después emigró a Villa Obrera, en Lanús, su actual posición geográfica. Le contó al portal Zonales que en 2013, cuando estaba patrullando las calles, quedó en medio de un tiroteo con tres delincuentes y salvó su vida de milagro. “Me quisieron matar”, asegura. Y reafirma: “No fue un tiroteo como todos dijeron”.

Capitán Menganno. Se llama Oscar Lefosse, tiene 51 años y es policía retirado.

Él está convencido de que es un prototipo de héroe porque con ese espíritu ha salido infinidad de veces a las calles; el resto, creerle o no, entra en el libre albedrío. Sucede que en ese mismo episodio corrió un límite peligroso, ya que ni la figura de expolicía lo amparó. Por ese incidente quedó imputado por “portación ilegal de arma”, ya que el permiso que tenía estaba vencido.

En la anécdota de aquel hecho de ribetes delictivos se impuso que, ante la gran repercusión mediática que tuvo, se supo que Lafosse era Menganno; como si en Metrópolis descubrieran quien era Clark Kent; o que en Ciudad Gótica se revelara el alter ego de Bruce Wayne.

Se descubrió mi identidad, algo que yo cuidaba mucho, y caí en una crisis depresiva”, recordó. Además, le dolieron comentarios que consideró insidiosos: “Hubo mucho ensañamiento. Hablaban de mí como si fuera un loquito disfrazado que andaba armado por la calle”.

Así fue que tuvo que guardar el traje. Por un tiempo ya no hubo patrullaje ni movidas solidarias. “Menganno es un personaje que armé para combatir las injusticias. Siempre participé de campañas para ayudar con diferentes temas”, explicó quien actualmente promueve una acción para ayudar a los chicos del Hospital Garrahan.

El pasado como policía del Capitán Menganno

Según indicó, tampoco pasó inadvertido en la Policía Federal, donde fue miembro del Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF). “Siempre tuve mucha vocación de servicio. Era el policía que la gente soñaba tener. Justamente mi vocación y mi forma de ser me llevó a denunciar al comisario, al subcomisario y a toda la brigada por un hecho de corrupción. Eso fue en 2001″.

Luego de eso, dijo, le dieron “el pase a otra Comisaría”, pero acababa de empezar su final en la fuerza. “También me amenazaron y denunciaron a mí. Por supuesto no pude probar nada, porque todo se tapa. Y así fue terminé retirado, porque en realidad no me echaron. Por eso actualmente cobro una pensión y puedo portar arma. Solo no puedo usar el uniforme”.

Capitán Menganno, afiche solidario. En sus redes sociales promueve una acción solidaria por el Hospital Garrahan.

Después de dejar la Policía empezó a trabajar en seguridad privada. “Pero quería ir por más y ayudar de nuevo a toda la gente”, explicó. Por eso, en 2010 creó al superhéroe: “Había mucha inseguridad en ese momento, y cuando veía en el noticiero las cosas que pasaban me ponía a llorar. Así fue que arrancó el Capitán Menganno. Y le puse ese nombre para demostrar que cualquier puede serlo”.

Toda su historia tan particular lo llevó a aparecer en una serie producida por Netflix, conocida como “El legado de Jupiter”, que se produjo en mayo de este año, tuvo solo una temporada y ya fue dada de baja de la plataforma.

“Eso me enorgulleció de verdad. Fue muy lindo. Y ahora están haciendo la película”, añadió, en relación a “Capitán Menganno”, el film protagonizado por el Puma Gabriel Goity, y que se estrenaría antes de fin de año.

El Capitán Menganno pide ayuda

Menganno dice tener un poder, el de llamar la atención. Por eso también hizo un llamado de atención a sus seguidores en Facebook. “¡Hola amigos! Necesito su ayuda. Me da muchísima vergüenza hoy pedirles algo personal. Estoy pasando un problema económico malo, y es sinceramente producto de dar más de lo que tengo para mí al prójimo. Fue por ayudar y no me arrepiento. Necesito algo de dinero para sobrevivir este mes o por lo menos hoy. Pensé varios días en esto y no tengo más remedio que hacerlo”, escribió.

Capitán Menganno. En Facebook hizo un posteo pidiendo ayuda; pasa un mal momento económico.

Hoy sueña con abrir un centro de rehabilitación para adictos. “El tema es que todo es plata”, admitió. Para poder cumplir con ese objetivo es que espera una mano. “Tal vez alguien quiera ayudarme. Solo no puedo”. Y mientras tanto, dejó un aviso: “Hoy estoy espléndido, con ganas de ponerme otra vez el traje y salir a las calles”.

***Fuente: Zonales.com