El Hospital Centenario de la ciudad es sede de las capacitaciones del "Plan de Embarazo No Intencional en la Adolescencia".


El Ministerio de Salud de la provincia concreta una serie de reuniones para médicos, residentes, asistentes sociales, personal de salud mental, enfermería y otras áreas de atención a pacientes entre los 10 y 19 años.

Dentro del Plan ENIA, este martes tuvo lugar en el Auditorio de la Unidad Bicentenario, la charla de “Violencias en las relaciones de género en el ámbito de salud” coordinada por el equipo del Programa de Salud Sexual y Reproductiva, a cargo de Lucy Grimalt.

Plan ENIA

En paralelo, desde este lunes y hasta el jueves 15 de agosto, tendrán lugar una serie de talleres donde las disertantes serán Margarita Dubal, Gabriela De la Cruz y Samanta Stugo para reforzar la consejería en salud sexual; en derechos reproductivos; en el marco legal y los aspectos médicos de la interrupción legal de un embarazo; la problemática del abuso sexual infantil y los métodos anticonceptivos.

Al respecto, la Lic. en Psicología Gabriela De la Cruz [MP2119] describió que “son temáticas abordadas sencillamente para que se comprendan, sepan y apliquen en el quehacer cotidiano del hospital. Por ejemplo, en el tema de los derechos es muy importante que todo el personal esté familiarizado”.

Plan ENIA

En tanto, la Doc. Margarita Dubal [MP11709] resaltó que “el plan de Nación se aplica en las 12 provincias con mayor número de embarazos adolescentes y, dentro de Entre Ríos, está en Paraná, Concordia y Gualeguaychú. Uno de los pilares es que los consejeros en salud reproductiva visiten todos los efectores para garantizar que tengan métodos anticonceptivos y que los profesionales están sensibilizados con los dereNYchos y la prevención integral de la salud”.

Un aspecto que subrayó la doctora fue: “Hablamos de personas entre 10 y 19 años. ENIA está enfocado a mujeres, varones, trans y personas con identidades sexuales no encuadradas en los géneros tradicionales. Además, los centros de salud articulan acciones con otros dispositivos que trabajan en educación sexual integral en las escuelas y con el equipo territorial que cubre a los jóvenes no escolarizados”.

En ese sentido, Gabriela De la Cruz aportó que “es vital respetar cómo se auto percibe cada uno; usar el nombre con el que un paciente se define; respetar su orientación sexual y, desde allí, hacer una consejería, una escucha, sin imponer una postura. Se busca evitar que un adolescente se aleje, porque después es más difícil que vuelva a atenderse en un hospital”.

Finalmente, en los encuentros se recalcó que “cada adolescente debe saber que los efectores son espacios públicos y hay que lograr que lo tomen como lugar de referencia para atender su salud integral, tanto psíquica; social y orgánica. A partir de los 13 años se pueden atender solos, sin necesidad de ir acompañados por un adulto”, precisaron Dubal y De la Cruz.- 





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