Cómo hacer un budín marmolado de vainilla y chocolate: la receta de un clásico para la hora de la merienda
Una opción ideal para acompañar el mate. Una preparación casera sin complicaciones técnica y precisar pocos ingredientes y un procedimiento sumamente ágil.
Cómo hacer un budín marmolado: la receta de un clásico para la hora de la merienda(Captura)
El budín marmolado es un pilar de la pastelería hogareña. Su atractivo reside no solo en el contraste de sabores entre la vainilla y el chocolate, sino también en la estética irregular que se logra al combinar ambas masas. Al utilizar aceite neutro en lugar de manteca, se obtiene una miga más húmeda y liviana, facilitando además su conservación por más tiempo.
Esta versión compartida en TikTokpor la creadora @eve.recetas se presenta como un recurso práctico para cualquier momento del día, permitiendo obtener un resultado con aspecto profesional mediante un método de mezcla básico.
Esta receta de budín marmolado es un éxito para la tarde.(Captura)
Los ingredientes necesarios para hacer el budín marmolado
2 huevos
200 g de azúcar
100 ml de aceite neutro
175 ml de leche
300 g de harina leudante (o harina común con una cucharadita de polvo de hornear)
3 cucharadas de cacao amargo
1 chorrito extra de leche para la mezcla de chocolate
El paso a paso para hacer el budín marmolado en casa
En un recipiente, batir los dos huevos junto con el azúcar y la esencia de vainilla hasta que la mezcla adquiera un tono claro y una textura espumosa.
Incorporar el aceite neutro y batir brevemente para integrar.
Luego, añadir la leche y continuar mezclando.
Agregar la harina leudante en dos partes, integrando con movimientos suaves para evitar grumos hasta lograr una preparación homogénea.
Dividir la masa en dos partes iguales. A una de las mitades, incorporarle las tres cucharadas de cacao amargo y el chorrito extra de leche para equiparar las densidades de ambas preparaciones.
En un molde previamente enmantecado y enharinado, intercalar cucharadas de ambas masas de forma irregular.
Hornear durante aproximadamente 40 minutos a fuego moderado.
Una vez frío, se puede cubrir con chocolate semiamargo derretido para potenciar el sabor y la presentación.
La irregularidad del veteado interno es la característica principal de este budín, lo que hace que cada unidad sea visualmente única. Además de ser una preparación económica, su estructura permite transportarlo fácilmente, convirtiéndolo en una alternativa funcional para llevar a reuniones o compartir en el trabajo. La combinación de chocolate y vainilla asegura la aceptación de todos los comensales, reafirmando por qué este clásico continúa vigente en las redes sociales.