La publicista sugirió la idea hace más de cuatro décadas, sin imaginar que el postre se convertiría en un clásico argentino.


La chocotorta se convirtió lentamente en parte de nuestra cultura. En cumpleaños, en casas, en restaurantes, para chicos, para grandes, la combinación entre chocolate y dulce de leche es una de las estrellas a la hora de pensar en un postre que les guste a todos.

Con pequeñas variantes, la receta suele ser bastante universal. Las clásicas galletitas de chocolate humedecidas, y alternadas con una mezcla hecha de dulce de leche y queso crema suele ser la más común. Sin embargo, hay quienes deciden cambiar el queso crema por crema chantilly, u otras variantes “más atrevidas”.

Chocotorta (Foto: Web)

Entre ellas, destaca la receta original, que, de acuerdo a su inventora, lleva vino: “En aquella época se hacían tortas con vainillas. Y a mí me gustaba mojar las Chocolinas en oporto. También sabía que el dulce de leche con queso crema es lo más rico que hay. Y un día pensé, ¿qué pasa si hago una torta formando pilitas?”, recordó en diálogo con Clarín Marité Mabragaña, quien trabajó como publicista en la famosa marca y tuvo la idea de incluir recetas en los paquetes.

Calculo que inventé la chocotorta en 1982; yo era directora creativa de Bagley y de Mendizábal, que hacía el Mendicrim. Fue algo raro, porque nadie me la pidió. La llevé a la agencia para un cumpleaños y a todo el mundo le encantó. Quedaba bárbara”, explicó la publicista, sobre la torta que ya cumple casi cuatro décadas y es la protagonista de muchas reuniones.

Con vino o no, con más licencias o menos, la chocotorta se convirtió en un clásico de los postres argentinos.




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