Qué es kombucha y cuáles son los beneficios de esta bebida

por Redacción de Vía Gourmet

Se produce a partir del cultivo de una colonia de levaduras y bacterias que provienen del té.

La kombucha, una bebida fermentada a base de té que durante décadas ha sido de consumo restringido, invade tiendas de víveres, supermercados y cafés en distintas partes del mundo, impulsada por su bajo contenido de azúcar, su composición natural y los efectos beneficiosos para la salud que muchos le atribuyen.

Esta bebida ciento por ciento natural está elaborada según una antigua receta de té, azúcar y cultivos de Kombucha.

Kombucha es té (verde o negro) infusionado y azucarado que se pone a fermentar con una colonia de levaduras y bacterias, que hoy se conoce como scoby (Symbiotic Colony Of Bacteria and Yeast), es decir el hongo.

Kombucha

Para tomarlo, hay que prepararlo como un té, endulzarlo y –en general- beberlo frío, como un refresco.

En Argentina, se puede comprar un kit iniciador de Kombucha en Mercado Libre desde 100 a 400 pesos (o más) pero lo más común es conseguirlo a través de grupos de personas que donan el scoby a través de redes sociales.

Beneficios en la salud

Uno de los mayores beneficios de la kombucha es la desintoxicación, que promueve la salud hepática. Es rica en muchas de las enzimas y ácidos bacterianos que produce tu cuerpo y/o utiliza para desintoxicar el sistema, reduciendo así la carga pancreática y hepática, reseñó Télam en un artículo publicado en 2017.

El consumo de este líquido aportaría mejoras en digestión y sobrecrecimiento de cándida, claridad mental y estado de ánimo.

Asimismo, asegura que la kombucha contiene glucosaminas, que ayudan a prevenir y a tratar todo tipo de artritis. Las glucosaminas aumentan la producción de ácido hialurónico sinovial. El ácido hialurónico contribuye a la conservación de la estructura del cartílago y previene los dolores artríticos, con un alivio comparable a los AINEs y beneficios respecto a los glucocorticoides.

Finalmente, la kombucha es rica en antioxidantes y ayuda a estimular la respuesta inmunológica y niveles de energía.

Un negocio floreciente en Estados Unidos

Para Alex Ingalls, una excocinera de Estados Unidos que en 2015 lanzó su propia marca, Pilot Kombucha, la popularidad de este líquido turbio que contiene trazas de alcohol (menos del 0,5% en los que se comercializan en las tiendas) se debe a “un conjunto de factores”.

Según lo mentó a AFP en agostio de este año, existe el núcleo duro de los aficionados que desde hace mucho tiempo le atribuyen virtudes para el organismo, especialmente el sistema digestivo, aunque no existe un estudio clínico serio al respecto.

El efecto se debería a la fermentación que involucra a la kombucha, que contiene probióticos, microorganismos vivos capaces de mejorar la calidad de la flora intestinal. Pero más allá de los supuestos efectos sobre la salud, para Ingalls el despegue comercial de la kombucha se debe a la gran ventaja que tiene sobre los refrescos e incluso los jugos: su bajo contenido de azúcar.

Pilot Kombucha enfrenta a grandes rivales de esta bebida como GTs, la marca más antigua del mercado estadounidense, fundada a mediados de la década de 1990, pero también a gigantes de los refrescos como Pepsico, que adquirió KeVita en 2016, y Coca-Cola, que tiene una participación en Health-Ade.

A diferencia de la cerveza, la fabricación casera de la kombucha es mucho más simple, y el rápido crecimiento de las ventas ha estado acompañado de un una proliferación de fermentadores amateurs a lo ancho de Estados Unidos.