A partir de un secuestro de crema de cannabis en la vía pública la discusión acerca de la falta de controles con este producto vuelve a tomar relevancia.


La policía de Formosa en un control de identificación de personas, encontró en el interior de una mochila, ungüentos de cannabis, que aparentemente iban a ser comercializados.

Al testéo con los reactivos correspondientes, los potes de crema, dieron positivo para marihuana por lo que secuestraron ocho frascos de 85 gramos y la persona que los transportaba quedó a disposición de la justicia.

Eventualmente la oferta en la ciudad de Formosa, puede encontrarse facilmente en el “Mercadito Paraguayo”, situado en pleno microcentro, ofreciendosé en puestos de ventas ambulantes o sencillamente en las redes sociales.

A todas luces el control es insuficiente y acarrea varios problemas desde que se permitió de manera restringida su uso en la salud pública puesto que hay canales de venta ilegales, como los anteriormente expuestos, que no garantizan la calidad medicinal del producto.

Asi como tantas cosas que el formoseño coloca en su botiquín y que tienen origen desconocido al ser adquirido, “entre yuyos y remedios artesanales”, se encuentra la crema de cannabis.

El producto se vende como calmante natural para artritis, reuma, calambres, lumbago, várices y el  aceite tiene efectos para depresión, ansiedad, fibromialgia, glaucoma o dolores, a otros. Algo tan genérico como imposible de corroborar sin que el producto haya pasado por los organismos oficiales de control.




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