La muerte de Diego Maradona fue uno de los hechos que convulsionó al país en los últimos tiempos. Muchas personas vieron afectadas sus vidas por lo que pasó aquel 25 de noviembre. Sin embargo, los empleados de la funeraria que prepararon el cuerpo del Diez para el velatorio aún siguen estando en el foco de la tormenta a un año del hecho.

Pocos días después del fallecimiento del astro futbolístico, Diego Molina, Claudio y Sebastián Fernández se sacaron una foto con el cadáver de Maradona que generó el repudió de todo un país, al punto que tuvieron que cambiar su vida por completo.

Claudio y Sebastián Fernández, los otros dos hombres involucrados en el hecho

Aquel 27 de noviembre, dos días después de la muerte del Diez, los tres hombres posaron con el cajón abierto mientras estaban los restos del ex futbolista. Esa foto se viralizó en redes sociales y app de mensajería, generando el repudio de cientos de personas.

El escrache y una vida que cambió

Primero se dio a conocer el nombre de estas tres personas, allí se reveló la identidad de cada uno y qué era lo que hacían en la funeraria. Poco después, señalaron el barrio donde vivían. En todo ese escrache, la empresa para la que trabajaban los despidió.

Molina y los Fernández vivían en el barrio de Villa General Mitre de Capital Federal. Sin embargo, el repudio que sufrieron fue tan que tuvieron que dejar sus domicilios y se mudaron a la zona sur del Gran Buenos Aires.

De hecho, hoy están investigados por la Justicia y a la espera de cómo avanza el proceso. Roberto Maragliano, a cargo de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas 25, ordenó allanar las viviendas y, en forma simultánea, también la casa de sepelios Pinier, lugar donde trabajaban.

Claudio Fernández pidió disculpas

Apenas las imágenes tomaron estado público y se viralizaron por los diferentes medios, Claudio Fernández habló con Radio 10 donde justificó los hechos. Además, pidió las disculpas correspondientes y que no se persiga a su hijo.

“Estábamos acomodando el cuerpo antes de llevarlo y mi hijo, como todo pibe, levantó el pulgar y ahí se sacó la foto”, explicó Fernández sobre lo que hizo Sebastián Ismael Fernández, que en aquel entonces tenía 18 años.

Claudio Fernández: "Estábamos acomodando el cuerpo antes de llevarlo y mi hijo, como todo pibe, levantó el pulgar y ahí se sacó la foto"

“Yo le hice el servicio al papá de Maradona, al cuñado, y jamás lo hice. Estuve con Maradona cerca en vida. Y no lo hice en vida, sabiendo que es mi ídolo, no lo voy a hacer de fallecido. No hay intención. Sé que mucha gente se ha ofendido, sé que lo han tomado mal. Me están llamando de todos lados. Sé que molestó. Pero nunca antes pasó”, completó.