Desde hace ya varias décadas, Córdoba es una de las provincias referentes del país en términos de industria automotriz. Una de las fábricas más grandes y significativas que están en la ciudad es, sin dudas, Renault, y como toda empresa que tiene muchos años, tiene también cientos de historias increíbles.

Una de ellas se dio a conocer en las últimas horas y sorprendió a más de uno, sobre todo a los más nostálgicos. Es que, según contó Clarín, en la planta de Renault de Santa Isabel yace una verdadera reliquia para cualquier amante de los autos: el último Renault 12 producido en Córdoba, que está ¡como nuevo!

Renault 12. El tesoro de la planta en Santa Isabel. (Gentileza Clarín)

El sedán rojo versión TL que fue fabricado hace 28 años, en 1994, fue salvado de la destrucción por un grupo de operarios que lo mantuvieron intacto y en la actualidad se encuentra como recién salido de la línea de producción. El vehículo, que hoy está en un sector de valor de la fábrica, tenía destino de chatarra.

Sin embargo, el operario Miguel Ángel Moledo se encargó de evitar ese final. Ante la llegada de una orden para hacer limpieza y reorganizar la flota de vehículos que se encontraban dentro de la planta, el empleado se complotó con otros compañeros para esconder el R12 en un lugar de la fábrica que no era muy visitado.

134 kilómetros. El odómetro del R12 muestra solo el movimiento que ha tenido dentro de la planta. (Gentileza Clarín)

“Era guardar un tesoro dentro de la planta para que se conservara”, recordó Moledo en diálogo con ese medio. El tiempo pasó, dejaron de buscarlo y hoy es un motivo de orgullo para Renault Argentina.

(Gentileza Clarín)
El último Renault 12 0 km. (gentileza: Clarín)

“Este vehículo nació en Córdoba, nació en Argentina y tiene que estar acá. Si vienen de algún museo de Francia o alguien de otro país a pedirnos este modelo no se lo damos”, aseguró el trabajador. Y explicó que el mantenimiento del modelo, que cuenta con apenas 134 kilómetros, sigue sin cambios: “Lo lavamos, lo ponemos en marcha, le cargamos combustible y lo hacemos rodar un poquito para que no se dañen las cubiertas ni las mangueras”.