En lo que va del 2022, 218 uniformados de la Policía de Córdoba fueron apartados de sus cargos. Los efectivos están bajo la lupa del Tribunal de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad, que deberán determinar si son responsables o no de lo que se les acusa.

Según detalló La Voz, el 88,2 por ciento (190 oficiales) son efectivos de la Policía de la Provincia propiamente dichos. El resto, está compuesto por un 10,8 por ciento del Servicio Penitenciario de Córdoba (SPC) y por un 0,9 por ciento de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA).

La totalidad de los casos se encuentran en investigación, sin una confirmación de culpabilidad. Sin embargo, de los 218 policías, unos 170 quedaron en situación pasiva (sin arma reglamentaria, cobrando sólo el 30% del sueldo y sin poder hacer adicionales), informaron desde el Tribunal de Control Disciplinario.

En tanto, 171 ya fueron imputados por la Justicia por delitos.

La mayoría de los sumarios son por violencia de género

Desde el Tribunal de Control se indicó que, en la gran mayoría de los casos, los desplazamientos de personal fue por denuncias de violencia de género y familiar. Mientras que, los demás sumarios fueron iniciados por: mal desempeño, violencia institucional, corrupción y conflicto laboral.

Del total de personal uniformado que terminó apartado de sus trabajos, en este semestre, el 41,3 por ciento se desempeñaba en la ciudad de Córdoba; el resto, en distintos puntos del interior provincial.