Crimen de Joaquín Sperani: la estremecedora pista que se encontró en la habitación del único acusado

A tres meses del asesinato, la Justicia realizó un allanamiento en la casa del amigo de la víctima.

La última foto de Joaquín Sperani junto a su amigo, quien confesó el crimen (Gentileza / TN)
La última foto de Joaquín Sperani junto a su amigo, quien confesó el crimen (Gentileza / TN)

Se cumplieron tres meses del crimen de Joaquín Sperani, el adolescente de 14 años que fue encontrado muerto en una casa abandonada en Laboulaye, en el interior de Córdoba. Por el momento, el único acusado es su mejor amigo, que permanece en el Complejo Esperanza desde que confesó el crimen.

En continuidad con la investigación, la Justicia realizó un allanamiento a la casa del autor del crimen. Allí, encontraron en su habitación una pista estremecedora. La misma generó muchas dudas en la familia Speciani.

La estremecedora pista en el crimen de Joaquín Speciani

En el cuarto del acusado, la Policía encontró un oso de peluche con un papel oculto dentro. Allí estaba escrito el apellido Speciani, el nombre de otro chico y la frase “mamá pronto se olvidará de esto”. En este sentido, Mariela Flores, mamá de Joaquín, apuntó contra los padres del homicida.

“Hoy los pongo como cómplices. ¿Qué es eso de no ver el fierro que trajo en la mochila, de no ver la ropa y las zapatillas manchadas de sangre, de no ver el celular de Joaqui?”, se preguntó en diálogo con TN. Asimismo, la familia Speciani cree que otro chico podría haber sido la siguiente víctima.

Cómo continua la investigación del crimen de Sperani

Mariela sostuvo que no tienen respuestas por parte de la Justicia. “Es todo silencio en la ciudad, como si se negara lo que pasó. Para el Juez Sebastián Moro se ve que el caso ya está resuelto, no veo que siga otra línea de investigación”, dijo.

Laboulaye. Mariela Flores, la mamá de Joaquín. (Gentileza Nexos del Sur)
Laboulaye. Mariela Flores, la mamá de Joaquín. (Gentileza Nexos del Sur)

A casi 100 días del crimen, la familia teme que el acusado quede en libertad. “En algún momento va a salir, él nos conoce bien y temo por la seguridad de mis otros hijos”, sumó, y lamentó: “Siento que la vida de mi hijo no vale nada, es como si se hubiese matado a un mosquito, y eso duele”.