Las cenizas de los incendios ocurridos en Córdoba, arrastradas por las lluvias del pasado viernes, obligaron a la empresa Aguas Cordobesas a interrumpir el servicio de producción de agua potable en la planta Suquía. Las tareas y los cortes de agua comenzaron a las 5.30 y se extendieron hasta las 19.00 del sábado, con un servicio normalizado este domingo 25 de octubre.

No obstante, desde la empresa advirtieron que es muy posible que ante próximas tormentas deban proceder de la misma manera -cerrando la planta potabilizadora e interrumpiendo el suministro- por que aún queda mucho material en las sierras producto de los intensos incendios que afectaron la cuenca del río durante los meses pasados.

No descartamos una nueva oleada de cenizas. De suceder, el protocolo es exactamente igual. Cerrar la compuerta y evitar que ingrese a la planta. Eso es lo que establece nuestro protocolo porque la ceniza no puede decantar. Cuando los parámetros del agua vuelven a ser normales se va a restablecer la potabilización”, explicó la vocera de la firma, Cristina Barrientos a La Voz.

Por la operación se interrumpió el suministro de agua al 70 por ciento de la ciudad de Córdoba. La empresa asegura que actualmente están monitoreando el ingreso del agua a la planta.

Consultada sobre la posibilidad de que un mismo fenómeno ocurra en la planta Los Molinos, que se encarga del resto del suministro de la ciudad de Córdoba, la empresa dijo que es posible pero que hay pocas probabilidades, por dos razones. La primera es que la cuenca del Suquía estuvo más expuesta a las consecuencias del fuego, según estiman desde Aguas Cordobesas, y la segunda es que la distancia entre la planta de potabilización y el río es mucho mayor, lo que permite controlar el sedimento y prevenir la situación.

Ante el vaciamiento, la vocera explicó que es posible que el agua llegue con alguna turbiedad, pero aclararon que no se trata de cenizas.