Es una de las agentes que estuvo en el operativo policial donde asesinaron a sangre fría a un adolescente.


Una de los policías imputados por el asesinato a sangre fría del adolescente Blas Correas fue beneficiada con la prisión domiciliaria este viernes, según contaron voceros judiciales.

Se trata de la agente Wanda Esquivel, policía detenida por el crimen, que resultó favorecida por un pedido de sus defensores, y podrá volver a su casa.

El beneficio extraordinario le fue concedido por tener una hija de 5 años con dificultades respiratorias y no contar con familiares cercanos que puedan asistir a la menor.

Esquivel estuvo detenida bajo la acusación de ser quien contribuyó a plantar un arma en la escena del crimen, para encubrir a sus compañeros que abrieron fuego contra el auto en el que iban Blas y sus amigos, el jueves 6 de agosto.

Fuentes de esa fiscalía informaron que se consideró necesaria la contención de la madre hacia su hija, pero con la modalidad de la detención domiciliaria, dijeron al diario cordobés La Voz del Interior.

En la declaración indagatoria, Esquivel negó los hechos de la acusación y se abstuvo de continuar declarando sobre lo ocurrido en esa fatídica noche.




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