En los últimos 15 días la Provincia pasó de tener 1.000 a 2.000 positivos y llegó a una tasa de 13,3 casos cada 100 mil habitantes.


Córdoba superó este miércoles los 2.000 casos de coronavirus. Pero otro dato llamativo es la velocidad con que ha aumentado la cantidad de infectados en los últimos días: la provincia pasó la barrera de los mil casos el 14 de julio y sólo bastaron 15 días para duplicar esa cifra.

Datos duros: entre los 100 casos (registrados el 22 de marzo) y los 200 (10 de abril) transcurrieron 19 días; y entre los 500 casos (17 de junio) y los mil (del 14 de julio) pasaron 27 días.

Córdoba sufrió este julio con respecto a la pandemia. Actualmente, hay 10 brotes activos en todo el territorio provincial. Para dar un ejemplo, en la semana del 29 de junio al 5 de julio se habían notificado sólo 65 casos. Esos 65, de ahí en más, pasaron a ser el piso diario de nuevos infectados. Esta semana hubo días de 99 casos. Sin ir más lejos, Córdoba superó la barrera de los 100 casos este miércoles.

Todos los indicadores sobre la velocidad de contagio están en rojo. A causa de esto, las autoridades y expertos comienzan a mirar de reojo otras variables más sensibles como la ocupación de camas de terapia intensiva.

Gráfico del progreso del Covid-19 en Córdoba.

Más datos duros, indicadores

El tiempo de duplicación de casos pasó de 41,7 días a fines de junio a 14,9 días esta última semana. Este indicador estima la cantidad de días que deben pasar para que se dupliquen los casos acumulados en ese momento. Es una relación inversamente proporcional: mientras más bajo es el valor, peor es la situación epidemiológica.

La tasa de incidencia también muestra un cambio rotundo en los últimos 30 días. Es el número de casos nuevos dentro de un período, como una proporción del número de personas en riesgo. Se calcula cada 100 mil habitantes.

A fines de junio, dicha tasa era de dos casos nuevos por semana cada 100 mil habitantes. Pero esta semana trepó a 13,3 y estuvo siempre en ascenso.

“Una tasa de incidencia decreciente es evidencia de que la transmisión del virus se ha ralentizado, es decir, la curva de infección se está aplanando”, dice la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Es una situación que necesita atención. No es para relajarse. La gente debe cumplir con cuatro medidas: mascarilla, distanciamiento físico, no hacer actividades en aglomeraciones y no salir de casa si se siente enfermo. Cumpliendo eso, se podría controlar el virus”, explica Roberto Chuit, epidemiólogo que asesora al Gobierno de Córdoba.

Rodrigo Quiroga, experto en bioinformática en el Instituto de Investigaciones en Físico-Química de Córdoba (Infiqc), asegura que la situación de la provincia cambió drásticamente a partir del 1º de julio, cuando se dispuso el nuevo esquema de distanciamiento social. “Este aumento está vinculado a la apertura y flexibilización”, asegura.




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