En Córdoba, nueve pacientes con coronavirus ya recibieron plasma, según informó Miguel Díaz, director del Hospital Rawson, que es el centro de referencia para el manejo clínico de la patología en la provincia. Ocho de ellos fueron tratados en esa institución y uno, en el sector privado.

"El plasma está indicado para pacientes con hipoxemia (bajo nivel de oxígeno en la sangre). O aquellos que tienen neumonía bilateral grave. No se admite en fases más críticas porque los pacientes deben firmar un consentimiento informado. Y además porque el tratamiento no tendría efecto una vez que la persona pasa a respirador artificial", indicó Díaz.

El referente de la Comisión Clínica del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) explicó que Córdoba adaptó el protocolo de uso extendido del Ministerio de Salud de la Nación. A fines de abril, la cartera sanitaria nacional había firmado una resolución para ello, que regula el uso del plasma en pacientes con Covid-19.

“Hay una serie de eventos moleculares que se producen en el organismo por la infección del virus. Una de ellas es una cascada inflamatoria que puede agredir al pulmón. El plasma podría neutralizar los receptores que fijan el virus a la célula. Y, además, podría reducir el daño pulmonar. Son hipótesis que se están tratando de demostrar”, expresó el director.

El infectólogo agregó que, en esos nueve pacientes, se pudo ver una mejoría en la mayoría de los parámetros de laboratorio que se controlan para la evolución de la patología, luego de la administración del plasma, de acuerdo a un informe de La Voz.

“Desde el punto de vista clínico, notamos una mejoría y pareciera también que reduce los días de internación. Creo que es alentador, pero no podemos ser enfáticos en decir que tenemos la cura de la enfermedad. Mucho menos la vacuna”, explicó Díaz.

Donantes de plasma, recuperados de Covid-19

En Córdoba, 86 recuperados acudieron al Centro de Plasmaféresis que funciona en el hospital San Roque viejo, y que recepta las muestras de aquellos que quieran formar parte de este tratamiento experimental. De ellos, 31 resultaron aptos, ya que desarrollaron anticuerpos en suficiente concentración.

Las primeras muestras se envían al Laboratorio Central, para descartar enfermedades transmisibles por transfusión. Luego, se envían al Instituto de Virología José María Vanella de la Universidad Nacional de Córdoba, para la titulación de anticuerpos neutralizantes. Una técnica que permite detectar y cuantificar esos anticuerpos, es decir, medir su concentración.

Según datos del Centro de Plasmaféresis, el 30 por ciento de los recuperados no desarrolló anticuerpos, el 12 por ciento obtuvo una buena concentración y el 58 por ciento, títulos bajos. A la mayoría se les tomó una segunda muestra a los 20 días.