Sumado a las dificultades que representa el cumplimiento del aislamiento obligatorio, la realidad de miles de cordobesas y cordobeses que viven hacinados, en viviendas sin infraestructura, o con la precariedad de una economía pensada en el día a día, es algo que preocupa. Esta situación que hacen que a estas personas la cuarentena por el coronavirus le sea materialmente más que complicada.

En el relevamiento que realizó La Voz, se comprende que estas dificultades no tratan de casos excepcionales. Por el contrario, según dicho informe, "28.163 hogares no cuentan con agua en el interior de su vivienda, y 57.885 familias viven hacinadas, compartiendo por lo general un cuarto". No está de más decir que, en estos casos, cumplir la disposición de la cuarentena obligatoria, choca con la complejidad de lo cotidiano.

Tras la realización de un "cálculo conservador", según expresa dicho medio, estos cálculos realizados no contemplan la retracción de la economía de los últimos dos años, profundizada por la cuarentena total, una decisión que afecta a los trabajadores más precarizados del sistema.

"Quienes viven hacinados representan un 5,6 por ciento del total de la población de Córdoba. Juntos conformarían la segunda ciudad de la provincia, con 311.588 personas, según el último cálculo que el Indec realizó a través de la Encuesta de Hogares Urbanos, en 2014. En Córdoba, la cantidad de familias hacinadas está por encima del promedio nacional, que registró condiciones de hacinamiento en 406.719 hogares, el 3,6 por ciento", expresa el informe.

"De los 311.588 cordobeses que viven amontonados, 111.336 lo hacen de a cuatro por habitación; 51.452, de a cinco; y 41.586, de a seis; aunque hay casos extremos como los 753 hogares donde 10 comparten el cuarto. En los hogares de este grupo, 46.104 (el 80 por ciento) tienen apenas una habitación de uso exclusivo para la familia. En 11.608 hogares cuentan con dos cuartos; y en 178, tres, según surge del último dato disponible del Indec", se detalla.