Cuenta con la mejor colección de personajes e historietas de distintas épocas. Además, tiene un restaurante temático, patio cervecero y mucha historia para contar.


Para los fanáticos del cómic, historietas, personajes históricos que ya son leyenda en la cultura occidental, y para todos aquellos que recién se suman a ese mundo fantástico, este lugar sería más que ideal.

Porque no sólo se puede visitar, sino que también pueden disfrutar del sitio mediante diferentes atracciones que ofrece, como un restaurante temático, un patio cervecero y hasta actividades recreativas como aprender a jugar juegos de tableros como Drakon, Carcassone, Colonos de Catán, entre otros; o de de exposiciones, como las de dibujo que ofrece el taller que se realiza anualmente.

Es decir, para pasar una tarde más que diferente, tanto para grandes como para chicos.

Colecciones como personajes emblemáticos de historietas, de figuritas creadas en la década del ’70 por una empresa española llamada Maga y que aún sigue en el rubro.

O la primera edición original de El Tony, la primera revista argentina de historietas que se editó desde el año 1928 hasta el 2000. O postales de la primera serie de Batman, emitida por primera vez en 1966 y protagonizada por Adam West.

Desde el Castillo, invitan a lugareños y visitantes como “un hermoso plan familiar”, con visitas que también pueden incluir paseos al Refugio Monos Carayá ubicado en La Cumbre.

El proyecto fue iniciado por Hernán Doering, un arquitecto catamarqueño, bisnieto de Oscar Doering, fundador del Colegio Alemán de la ciudad de Córdoba, primer Decano de la Facultad de Ciencias Exactas y quien realizó las primeras mediciones del Cerro Uritorco.

Hernán, es un fanático coleccionista de revistas de historietas, de figuras de muchas series y películas desde la década del ‘30 hasta hoy. Y en la actualidad, el emprendimiento está a cargo de su sobrina Daniela junto a Rafael.

Con una muestra variada, repleta de invaluables piezas de diferentes épocas, el Castillo del Cómic se ubica en una casona ensamblada con diferentes piezas europeas, y fue construida en 1905 por la familia Borgonovo y a partir de 1940, la familia Oriolo compró las instalaciones, quienes inauguraron la Hostería Argentina, sitio de alta convocatoria para lugareños, visitantes y figuras artísticas.

Hoy, en ese mismo lugar se encuentra esta fabulosa atracción, diferente y para toda la familia con un costo de ingreso más que accesible: $100 para adultos y $80 para los menores de 12 años. O $150 si desean incluir una visita guiada.

Y el horario del museo varía según el día: los martes de 11 a 14 y de 17 a 21 horas. De miércoles a sábados de 11 a 15 y de 17 a 23 horas. Mientras que los domingos abren corrido de 11 a 20:30 horas.

En cuanto al Restaurante, funciona de miércoles a domingos de 12 a 15 y de 17 a 23 horas.

¿La Ubicación? Gdor. Pedro J. Frías 57​, en Capilla del Monte.




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