La soja fue para atrás este jueves. Después de la euforia de los valores del miércoles, cuando tocó picos de U$S 616, durante la ronda de operaciones de hoy en la Bolsa de Chicago derrapó hacia abajo, llegando al cierre con posiciones que mostraron retrocesos de hasta U$S 21,50: para julio quedó en 582,02 dólares.

Que todos reconocemos que sigue siendo un buen valor para la oleaginosa, que habrá que continuar observando hacia dónde va y en donde termina, ya que faltan un montón de días para cosechar en EEUU, a donde casualmente también ayer el índice de la inflación para ese país marcó un 0.8% mensual casi 10% anualizado impensado para ellos, casi increíble para nosotros que deambulamos en más del 46% anual según nuestro Indec. Este punto junto con el propio mercado de la soja ayudó a un estado de pánico en el mercado que generó esta gran caída. Que comentaba habrá que seguir con detenimiento.

Todas las cotizaciones de la soja se situaron por debajo de U$S 600, anotando estos descensos en relación a ayer: mayo, -17,73, anotando 592.42 // julio, -21,50 y 582.02 // agosto, -18,46, 559.33 // noviembre, -17,36, 513.13 // y un descenso de 13,14 y un valor de 500,72 para mayo de 2022.

Al maíz no le fue mejor. Para septiembre, perdió U$S -15,16, llegando al cierre a 229,52 // en el corto julio, -15,75, 265.64 // y en el largo, marzo 2022, baja de -13,48 y cotización de 221.94.

El trigo siguió el mismo camino. Para julio retrocedió U$S -12,13, a un valor de 241.68.

Soja. Imagen ilustrativa. (AP)AP

También se registró una toma de ganancias por parte de los fondos.

También jugaron pronósticos de lluvias en el Medio Oeste en los próximos días: de ocurrir mejorarían ostensiblemente las condiciones de siembra (para lo que falta) y emergencia.

Toda la sumatoria de ítems nombrados da sustento al pánico del mercado que salió en dura estampida hacia abajo desde las suculentas posiciones que tuvieron en sus precios los cultivos en el día de ayer.

Aparte, es pertinente apartarse de la euforia desmedida que se genera en la Argentina -y la idea que se hacen los públicos urbanos-, porque también hay que leer las posiciones que coinciden con la época de entrada de la cosecha estadounidense al mercado, que aunque la relación oferta-demanda siga ajustada según todas las previsiones, ejercerá una natural presión sobre los precios en esa época.

Y llegó el viernes y en parte se recompuso el valor de la soja, por ende claramente la idea es no vender y ver cómo sigue el mercado, no se olviden que se arranca con un stock anterior muy bajo por lo cual la producción de la campaña tiene que cubrir las necesidades del consumo y todavía falta una buena parte del partido para ser jugado por lo que el resultado esta incierto y lo que es peor abierto.

Hay que definir con todos los parámetros a la vista para ver, valga la redundancia, si el mercado se siente bearish/bajista o bullish/alcista. Hasta ahora viene más bullish, por ende hay que tomar los recaudos a los cuales se pueda acceder para tomar estos precios agradables, como por ejemplo ocurre con las relaciones insumo/producto que están históricamente favorables, por lo cual es buen momento para cerrar algunas compras de insumos a valor en kilos por debajo de las paridades habituales, lo que termina en menos kilos de costo por hectárea para lograr la implantación de un nuevo cultivo para la serie 21/22.