La Fenología es el estudio de los ciclos de vida de plantas y animales, y la manera en que ellos son influenciados por variaciones estacionales e interanuales del clima (Volpe, 1992; Villalpando y Ruiz, 1993; Schwartz, 1999). En vegetales, estudia fundamentalmente el efecto de la temperatura y el fotoperiodo en su crecimiento y desarrollo, hay otros factores que también intervienen en estos procesos pero de menor efecto.

La fenología de las plantas cultivadas comúnmente se divide en los siguientes estados: siembra, emergencia (inicio o un porcentaje), los estados vegetativos (generalmente asociados a la aparición correlativa de las hojas), los estados reproductivos (antesis y las etapas de formación y llenado de los granos) y la madurez fisiológica.

El desarrollo fenológico de los cultivos estivales de soja, maíz, sorgo y girasol, se ve influenciado fundamentalmente por la temperatura y el fotoperiodo que se registran durante sus períodos de crecimiento. En el caso de la temperatura, existen umbrales por debajo de los cuales el crecimiento es insignificante, ese valor se conoce como Tb (temperatura base). Las temperaturas superiores a ese valor, aceleran la velocidad de crecimiento y contribuyen al acortamiento del ciclo fenológico. A su vez, estas especies como muchas otras son de floración de “día corto”, es decir que cuanto más largas son las noches más pronto se induce la iniciación floral.

Con la ayuda de los modelos de los estadios fenológicos es posible determinar las épocas de siembra óptimas para ubicar cronológicamente ciertos momentos críticos y hacer un aprovechamiento máximo de las condiciones ambientales requeridas por los cultivos. A este período de fechas óptimas de siembra se le denomina “ventana óptima” de siembra, y varía según el cultivo y largo de ciclo seleccionado.

Luego de las etapas vegetativas con la producción de hojas, la suma térmica induce a la floración / reproducción donde claramente es importante nuevamente que esta no caiga en periodos estresantes para la planta a efectos de no perder potenciales productivos óptimos. Seguramente cada semillero conoce y transmite al usuario los ciclos de sus plantas para poder adaptarla al mejor escenario de cada productor siendo una tarea importante chequear los ambientes y sus condiciones a efectos de ubicar la mejor opción en el mejor lugar.

Soja lista para cosechar

El último estado fenológico que se predice es la madurez fisiológica, definido como el momento en que los granos completan su llenado, a la vez que comienza la pérdida de humedad de los mismos y la senescencia de la planta. El momento de cosecha no es estimado por estos modelos porque ésta depende de factores poco predecibles, como la precipitación y la humedad del aire.