Es por ello, que el adecuado encadenamiento de especies y cultivares, la apropiada época de siembra, la fertilización nitrogenada y el manejo de la defoliación son las principales herramientas para amoldar la curva de distribución estacional del forraje a las necesidades de los animales y contar con una secuencia de cultivos que asegure el pasto en cantidad, calidad y momento, a lo largo del período de utilización invernal.

Las pasturas perennes en base a alfalfa y gramíneas bianuales y perennes, debido a las condiciones climáticas, ofrecen bajo crecimiento durante el período otoño–invernal y no alcanzan el nivel de acumulación necesario para satisfacer el consumo animal, en los sistemas ganaderos de media y alta producción. Por ello se utilizan como recursos alimenticios, entre otros, los verdeos de invierno (VI), a pesar de su mayor costo por unidad de materia seca (MS). Como consecuencia del mejoramiento genético en los VI, hoy se dispone en cada especie de variedades cultivadas o cultivares (cv) con elevada capacidad de acumulación de pasto. El potencial productivo de un VI se manifiesta cuando la disponibilidad de nutrientes no es limitante y el agua disponible alcanza los 250-260 milímetros desde abril a septiembre. Entre los VI comunes están: avena, cebada y centeno y en las últimas décadas se incorporaron triticale, trigo y raigrás anual.

Lolium multiflorum Lam. o Ryegrass italianoAgrosemillas | Lolium multiflorum Lam. o Ryegrass italiano

Es importante destacar que el raigrás anual (Lolium multiflorum Lam.) se ha convertido en una alternativa válida como VI en los planteos forrajeros, en especial en zonas subhúmedas y húmedas, porque presenta las siguientes características:

  • resistencia a los pulgones
  • alta digestibilidad
  • buena relación energía/proteína pero variable durante su ciclo
  • buen rebrote
  • resistencia al pisoteo
  • adaptación a suelos poco drenados y a períodos de muy bajas temperaturas
  • superior capacidad de macollaje
  • semillazón y resiembra natural.

Sus principales desventajas son:

  • susceptibilidad a desecarse por excesos de temperatura en siembras tempranas, por lo que se aconseja sembrarlo en la segunda quincena de marzo
  • crecimiento inicial más lento que los cereales
  • suele tener mínimos contenidos de MS en los primeros usos en el otoño.

Estos inconvenientes se compensan con un período largo de utilización con forraje de calidad, que se extiende hasta mediados de la primavera. Es de crecimiento otoño-inverno-primaveral, concentrando su producción hacia fines de invierno-primavera, logrando aumentar la oferta de pasto en el período frío. Está adaptado a una extensa clase de suelos, pero a pesar de ello, para expresar su potencial requiere de aquellos fértiles, profundos, con adecuado contenido de materia orgánica y textura de franco a franco arcillosa, con pH cercano a 7.

Tipos de ryegrassCONtexto ganadero | Tipos de ryegrass

Los cv correspondientes al raigrás anual pueden ser definidos y clasificados por los necesitan de frío para florecer y por el nivel de ploidía: 2n ó diploides y 4n ó tetraploides. La combinación de estas características genera cuatro biotipos distintos. A éstos se suma una variación importante en ciclos de crecimiento, de manera tal que dentro de cada uno de dichos grupos existe una gama muy amplia de cv con particularidades diferentes, las cuales serían atribuibles no sólo al origen genético, sino a la amplitud ecológica de los lugares en que han sido creados y en aquellos en que son luego evaluados para su introducción.

El Lolium multiflorum es una especie anual, carácter que se da al tipo L. m. variedad westerwoldicum, como consecuencia de que no necesita vernalización y florece con los días largos y muere. En cambio el L. m. variedad multiflorum posee requerimientos de frío para florecer y por consiguiente las siembras tardías de invierno continúan en estado vegetativo hasta el año siguiente, siempre que la fertilidad edáfica y las condiciones de humedad del verano lo favorezcan.

Los cv tipo westerwoldicum: florecen en el año de siembra si son sembrados tanto en el otoño como en forma más tardía, son adecuados para ser implantados como pasturas temporarias asociadas a una leguminosa anual, intersembrados sobre pasturas perennes degradadas, establecidos en cobertura sobre los cultivos de soja, maíz y girasol y para mejoramiento del pastizal natural en ambientes ganaderos.

Los cv tipo multiflorum: florecen si son sembrados en el otoño, pero no lo hacen si son implantados a fines de invierno o temprano en la primavera, son indicados para ser asociados en pasturas bianuales con trébol rojo, sembradas a fines de la estación fría, pastoreo directo en primavera y verano, temprano en el otoño, y prolongado hasta el fin del segundo año, renovación de alfalfares viejos al final del período frío para defoliaciones de fines de verano en adelante. No recomendables para mejoramiento de campo natural, en suelos pobres y expuestos a sequías.

Diploide y Tetraploide

La especie en forma natural es diploide (2n=2x=14). Los diploides tienen un elevado número de macollos con hojas finas y por lo general versátiles y de superior rusticidad, para soportar mejor las condiciones adversas de suelo, clima y manejo. Esto hace que sean también recomendables para ambientes donde la fertilidad y las lluvias son escasas.

Nivel de Ploidíaweb | Nivel de Ploidía

Por medio de duplicación artificial del número de cromosomas se han obtenido cv tetraploides (2n=4x=28); estos presentan hojas más anchas, pero un número menor de macollos por planta. Estos últimos tienen un potencial productivo más elevado en condiciones ambientales favorables y responden muy bien en ambientes edáficos sin limitaciones de humedad y fertilidad, en especial de nitrógeno. Los tetraploides (4 ± 0,4 g/1000 semillas) presentan un tamaño de semilla mayor que los diploides (2,1 ± 0,3 g/1000semillas).

Las ventajas de los cv tetraploides son:

  • elevado consumo por parte de los animales por superior contenido de carbohidratos solubles en agua
  • más vigor inicial de las plántulas por el tamaño de la semilla
  • menos macollos pero con hojas más anchas y leve mayor acumulación de forraje cuando se los usa como VI en utilización directa.

Las desventajas:

  • menor resistencia al pisoteo por porte semierecto y posibilidad de macollaje
  • limitada capacidad de semillazón y resiembra natural y persistencia
  • escasa adaptación a niveles bajos de fertilidad
  • poco contenido de MS y pared celular gruesa, por lo que necesitan un premarchitamiento prolongado cuando se les destina a ensilaje o heno y falta de aptitud para ser utilizado en la mejora de los pastizales naturales.

Por otra parte como antecedentes locales, de muchos años de datos de Pergamino sobre la producción de pasto de los VI sin riego y sin fertilizante en uso directo, no para forraje conservado, muestran una media ± desvío estándar entre experimentos de 5,22 ± 1,61 t MS/ha. En cambio, con fertilizaciones adecuadas se puede obtener con el raigrás anual, usándolo en forma directa en la estación de crecimiento de 7,5 y 9,5 t MS/ha en secano y con riego o en inviernos muy lluviosos, en ese orden.

Fuente: Ing. Oscar Bertin