Nuevas tecnologías en materia de semillas, en este caso el trigo, están haciendo generar nuevos rindes en el trigo sin necesitar mucho riego o lluvias dentro de los 4 meses mas secos del año.


En la localidad de General Levalle, en Córdoba, avanzan en la multiplicación de semilla del trigo HB4, genéticamente modificado por Bioceres para tolerancia a sequía. Tras 4 meses sin lluvias, crece muy bien y mejor que el trigo convencional.

En ciertos años extremadamente secos, como el actual [en Argentina], así como en otros excesivamente húmedos, hay tecnologías y decisiones técnicas de las que se habla por defecto. Cuando se presenta la sequía, se valoriza la importancia del riego complementario y, por otra parte, cuando son temporadas muy húmedas, los cultivos de servicios se empezaron a adoptar con bombas extractoras de los excedentes.

Pero, desde hace un par de años en el mercado argentino hay otra tecnología, en instancias pre comerciales, para trigo y soja, que será una excelente herramienta contra la restricción hídrica.

Cosecha de Trigo – REUTERS – Nick Oxford

“Tomé una foto comparativa el fin de semana de dos trigos sembrados adyacentes, uno HB4 y otro convencional, que muestra la diferencias en crecimiento y desarrollo entre variedades, y la subí a redes sociales”, cuenta Flavia Sedmak, licenciada en Economía Agraria y productora en General Levalle, sobre su acción habitual de fotografiar cultivos en sus recorridas por el campo. Sin embargo, esta foto tuvo una repercusión inesperada.

Claramente, en ella estaba la clave: mientras la variedad convencional se desvanece poco a poco, por cuatros meses sin lluvias en la zona, el trigo HB4, de Bioceres Semillas, está indemne.

“Este año sembramos 430 hectáreas de dos variedades HB4 sobre rastrojo de maní y maíz a inicios de junio.

Para la zona, cultivar con estas características es fundamental porque son ambientes riesgosos para sembrar cultivos de invierno, ya que hay mucha alternancia entre ciclos húmedos y secos en invierno.

En la última década, por ejemplo, solo en dos campañas pudimos sembrar un trigo en invierno”, dice la administradora, destacando que, a un mes de la siembra, ya se notaban las diferencias.

Pero HB4 no solo es seguridad de siembra, también es la posibilidad de implantar un cultivo de invierno que genere cobertura porque, de lo contrario, ellos deben basar sus rotaciones entre cultivos de invierno y verano. Además, con la resistencia al glufosinato de amonio, trae la ventaja de un manejo alternativo contra las malezas duras.

“Desde la siembra en adelante, todo el manejo del cultivo HB4 fue auditado por ingenieros de la compañía. Al sembrarlo, tuvimos que dejar un corredor intermedio para separarlo de los lotes ganaderos. Ahora los trigales en el campo están en pleno macollaje, y consideramos que por más que se recuperen las condiciones climáticas, el HB4 ya sacó una ventaja en crecimiento y desarrollo a la variedad convencional que esta no compensará”, advierte Sedmak.

Respecto a la tecnología aplicada, explica la administradora que incorporaron 150 kilos por hectárea de área a la siembra y 40 kilos por hectárea de Microstar PZ, de Rizobacter.

Trigo – PHILIPPE HUGUEN – AFP

“En el caso del nitrógeno, veremos de hacer re aplicaciones en HB4, de acuerdo con las lluvias que tengamos de ahora en más. Esta semana esperamos 7 milímetros, y estamos a la expectativa de que se presenten y ayuden hasta el próximo pronóstico de lluvias”, reflexiona.

Los productores firmaron un contrato con Bioceres Semillas para la producción de esta semilla que la empresa ya está multiplicando y espera su pronta liberación al mercado para comercializarla.

“Si estas variedades fueran comerciales, sin dudas, las sembraría. Disminuyen el riesgo, intensifican la rotación de cultivos, también son aliadas para el manejo de malezas gracias a la resistencia de glufosinato de amonio. A la larga es más rendimiento”, finaliza Sedmak.




Comentarios