En el contexto del aumento de los precios y la inflación, el café es uno de las bebidas que más incrementos tuvo y esto se debe también, entre otras cosas, a la suba internacional del grano.

Uno de los motivos del aumento del café se debe a la suba internacional del grano, el cual Argentina importa.

Así, no es raro encontrar valores que superan los $300 por un cortado en jarrito. Pero al mismo tiempo, también existen notables diferencias entre barrios, donde puede haber hasta un 95% de precios disímiles según dónde se lo compre.

Dónde es más barato tomar un café

En Ciudad de Buenos Aires, y según un relevamiento realizado por TN, los barrios más baratos para tomarse un café serían Barracas, Nueva Pompeya, San Nicolás y Palermo.

Barracas, Nueva Pompeya, San Nicolás y Palermo, los barrios donde es más barato tomarse un café. Foto: Ramiro Pereyra

En el caso de Barracas, se pudo encontrar valores a $170, mientras que en Nueva Pompeya, a $180. Tanto en San Nicolás como en Palermo, ya los valores se incrementan hasta los $200.

Pero la lista también incluye a otros barrios porteños donde tomarse un café no resulta tan caro. Ahí se suman San Cristóbal, Villa Devoto y Villa Santa Rita. Para el primer y segundo caso, los precios oscilan en los $220. Y en Villa Santa Rita se lo consigue a $230.

Dónde es más caro tomar café

El contraste de lo anterior se da en dos barrios en particular: San Telmo y Monserrat. Para el primer caso, ciertas cafeterías lo sirven a un valor de $300. Y en Monserrat, ya trepa hasta los $330.

Cabe destacar que la encuesta se hizo en base a los bares y confiterías más destacados o representativos de cada barrio. Y el valor más elevado que se encontró en estos últimos dos barrios responde también a la presencia más fuerte del turismo.

En San Telmo y Monserrat es más caro tomarse un café, principalmente por la presencia del turismo. Foto: Ramiro Pereyra

Un dato no menor es que la materia prima del café es importada en la Argentina, por la imposibilidad de poder plantarse granos de este tipo en el país.

En ese sentido, el 90% del café crudo que la Argentina importa surge de Brasil. Y el restante 10% de otras latitudes.