La ola de calor no da tregua y este viernes la Ciudad de Buenos Aires podría alcanzar temperaturas aún mayores a lo previstas. Según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), está pronosticado que el termómetro alcance los 42 grados, por encima del segundo récord histórico registrado este martes con 41.

“Un evento de temperaturas extremas es un período en el que se espera que se registren valores de temperatura que pueden poner en peligro la salud de las personas”, explica el SMN en su sitio web.

Esta sucesión de días con temperaturas tan elevadas es un fenómeno meteorológico “extraordinario”, precisó el SMN, y provocó que muchas ciudades de la región central y del norte patagónico hayan entrado en una ola de calor, término para el que se deben superar los umbrales establecidos para cada distrito y mantenerse por arriba de los mismos durante al menos tres días consecutivos.

Ola de calor en la ciudad de Buenos Aires. Foto Federico Lopez Claro

Según este criterio, la ciudad de Buenos Aires, aún no ha entrado en ola de calor, aunque es probable que lo haga si el calor persiste en los próximos días.

Desde el SMN advirtieron que recién a partir del sábado se logrará ver “un descenso significativo” en las marcas térmicas. Esto sucederá con el avance de un frente frío desde el sur patagónico que irá trasladándose a lo largo del día para llegar hacia la noche o madrugada del domingo hasta el centro del país.

Recomendaciones para cuidar la salud

  • Aumentar el consumo de líquidos sin esperar a tener sed para mantener una hidratación adecuada.
  • No exponerse al sol en exceso, ni en horas centrales del día (entre las 11 y las 17 horas).
  • Evitar las bebidas alcohólicas o muy azucaradas.
  • Evitar comidas muy abundantes
  • Ingerir verduras y frutas.
  • Reducir la actividad física.
  • Usar ropa ligera, holgada y de colores claros; sombrero, anteojos oscuros.
  • Permanecer en espacios ventilados o acondicionados.
  • Recordar que no existe un tratamiento farmacológico contra el Golpe de Calor y sólo los métodos clásicos, citados arriba, pueden prevenirlo y contrarrestarlo.