La Ciudad de Buenos Aires clausuró este jueves el estadio de All Boys tras los desmanes ocurridos el jueves en sus calles aledañas al finalizar el encuentro con Atlanta, que arrojó un saldo de 16 efectivos policiales heridos, pero la dirigencia de Primera B salió a respaldar públicamente a los directivos del club de Floresta.

El Ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Martín Ocampo, anticipó más temprano que All Boys "jugará sin público durante mucho tiempo", en un castigo que se aplicará luego de esos incidentes que protagonizaron sus hinchas al enfrentarse con la Policía, después de haber perdido con Atlanta por 3-2.

Los hinchas atacaron violentamente a los efectivos policiales. (Captura de video)

"All Boys jugará sin público durante mucho tiempo. Hasta que termine este año seguro y probablemente todo el año que viene también", adelantó Ocampo, quien anticipó también que "con los hinchas que protagonizaron los incidentes habrá tolerancia cero y no volverán a ingresar a las canchas de fútbol".

"Le vamos a reclamar a All Boys por los daños contra el patrimonio de la ciudad y también se analizará qué hizo la gente de Atlanta que fue a la cancha, como dirigentes y no como hinchas, y por lo tanto deben ser prudentes", agregó Ocampo.

"Por todo esto es que no están dadas las condiciones para el regreso al fútbol de los hinchas visitantes. Es algo que requiere una mayor cantidad de efectivos policiales y en ese caso se desatendería a los barrios", concluyó el funcionario.

Martín Ocampo. (Archivo)

Esta jueves por la noche el club All Boys ofreció una conferencia de prensa en la que se hizo eco del respaldo de otras dirigencias como la del propio Atlanta, que en la palabra de su presidente, Gabriel Grecco, deslindó "cualquier responsabilidad de los directivos" de la entidad de Floresta. "Nuestros allegados se sintieron y estuvieron bien protegidos en todo momento", aclaró el titular bohemio.

En tanto Daniel Ferreiro, máximo referente del ascenso y dirigente de Nueva Chicago, puntero de la B Nacional, fue más enfático y cargó directamente contra las autoridades. "Acá se ve que hay una justicia para ricos y otra para pobres, porque en el tema de garantizar la seguridad dentro del estadio la gente de All Boys hizo todo bien", disparó.

Por su parte Héctor Rozenblat, abogado "socio e hincha de All Boys", según se presentó, advirtió que "todavía no se pudo ver la causa. Se secuestraron todas las cámaras de seguridad. Estamos sorprendidos porque el club hizo todos los deberes. Nos pidieron cierta cantidad de policías y los pusimos. Después, nosotros no podemos hacernos cargo de lo que pasa en las calles. Eso no es nuestra responsabilidad".

"Por eso desestimo cualquier vinculación de la barra brava con organismos terroristas internacionales como Hezbollah. Yo soy judío y no creo en esa vinculación. Se ve que hay que escribir para llenar espacios y se llegó a publicar eso. A nosotros no nos impulsa ninguna otra cosa que tratar de que el club siga abierto", alertó.

"Vamos a interponer todos los recursos que sean necesarios para que el club vuelva a abrirse", finalizó el abogado. El estadio de All Boys tiene la faja de clausura y la conferencia de prensa se llevó a cabo entonces en un anexo sobre la calle Mercedes.

Y finalmente el presidente de All Boys, Fabián Aguirre, bregó porque el "club se vea lo menos afectado posible. Tomamos la institución hace cuatro años, pero vemos que todo el esfuerzo que hacemos no se ve reflejado en estos episodios. No justifico lo que pasó, porque estamos luchando para que la institución no quiebre, y con la gente de Atlanta hicimos un esfuerzo para que estuvieran bien", completó.