Serios incidentes se sucedieron este lunes por la tarde en la Plaza del Congreso, mientras que se debatía la reforma previsional, con un saldo de decenas de heridos, -162 atendidos por el SAME-, 88 de ellos policías de la Ciudad, y la detención de unas 64 personas.

Las revueltas durante la manifestación en contra del proyecto de ley de reforma previsional se desarrollaron a partir de las 13.30 a metros del Palacio Legislativo, y, luego, desde las 17, tras el retiro del grueso de los manifestantes, a la 9 de Julio y avenida de Mayo, donde también hubo enfrentamientos y se registraron detenciones.

La Policía de la Ciudad, en un último informe, informó que la fuerza registró 64 detenciones y tuvo 162 heridos de distinta consideración (traumatismos oculares, politraumatismos y traumatismos de cráneo).

La fuerza de seguridad porteña consignó que el SAME informó que atendió a 162 pacientes, entre ellos personas mayores y agentes policiales, que fueron trasladados a los hospitales Ramos Mejía, Penna, Santa Lucía, Argerich, Durand, Churruca y Rivadavia.

En tanto, la Correpi (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional) informó que registró 64 detenciones.

Varios periodistas sufrieron heridas en la cobertura. Poco después de las 18, Julio Bazán, de TN, fue agredido en la esquina de la avenida 9 de Julio y Avenida de Mayo, por un grupo violento que lo obligó a refugiarse en la boca del subterráneo de la línea A.​

La fuerza policial de la Ciudad se vio superada en distintos flancos de la Plaza de Mayo, lo que determinó que la incorporación de la Policía Federal, mientras seguían las refriegas que en el Congreso y zonas aledañas, que derivaron además en destrozos de negocios y una moto incendiada.

Luego de que el grueso de los manifestantes se iban retirando -antes de las 17- grupos revoltosos seguían arrojando piedras y objetos contundentes,extendiéndose el área de los incidentes a 9 de Julio y avenida de Mayo. La Policía Federal trató de liberar la avenida con balas de goma y gases lacrimógenos.

Todo comenzó cuando un grupo de manifestantes encapuchados se desprendió de las columnas del PTS, PO y del MST, derribó uno de los vallados y comenzó a arrojar piedras y botellazos contra la Policía. En tanto la Guardia de Infantería repelió el ataque.

Además de piedras y botellazos, un grupo de jóvenes tiraron petardos y hasta bombas molotov a la policía, mientras eran a la distancia contenidos por la Policía.